CAPITULO 10
Laura:
Daniela y yo no nos podíamos creer que ya estuviésemos en Valencia, pero esa era la verdad, estábamos alli y hacía una mañana espléndida, perfecta para tomar el sol y darse un chapuzón en la playa.
Mis tíos habían salido a pasear con Paula y Nico estaría haciendo windsurf. Terminamos de desayunar, arreglamos un poco el cuarto y nos vestimos con lo justo para pasar un dia entero de playa: bikini, shorts, camiseta ancha y chanclas.
Nos acercamos a la zona donde suponíamos que estarían mi primo y sus amigos, cerca del club de vela y pusimos nuestras toallas en dirección al sol. Cuando ya llevábamos un par de horas charlando y riéndonos, apareció Nico y detrás siguiéndolo, Berto.
-hombre chicas ¿qué tal estais despues de la nochecita de ayer?-preguntó Berto en tono burlón
-estamos de maravilla, tranquilo- contesté sonriente
-bueno vais a comer con nosotros ¿no?
-eso será si nosotros las dejamos-dijo Nico bromeando
-venga veniros a donde estamos colocados- dijo Berto señalando un grupito de niños no muy lejos de donde estabamos,
Cuando llegamos nos saludaron todos contentos de vernos, se me vino a la cabeza mi imagen bailando la noche anterior y me dio un poco de vergüenza de que todos me hubieran visto asi... La verdad es que eran bastante guapos, pero ninguno ganaba a mi primo, que le quedaba especialmente bien el bañador turquesa que llevaba.
No tardamos mucho en bañarnos y en el agua, todo eran risas. Cuando ya había conseguido meterme en el agua hasta la cabeza noto que una bola de arena cae en mi cabeza, me di la vuelta y vi a Berto riéndose, me quité un poco la arena que me había manchado todo el pelo y fui corriendo detrás suya, no conseguí alcanzarlo cuando Nico me cogió y me tiró al agua y Berto corrió hacia nosotros para tirarse encima nuestra pero pude apartarme a tiempo y le llene la cara de arena y así estuvimos horas, hasta que conseguimos parar porque estábamos muy cansados y nos sentamos todos en la orilla.
-cómo cansa esto de tirar arena ¿eh?- dijo Berto echándose agua y limpiándose los restos de arena que tenia por el bañador
-sí, que graciosillo... Todo ha sido porque has empezado tú, sino aora no estaríamos así- dije
- bueno pero tan destrozada como nosotros no puedes estar porque no os habeis tirado toda la mañana en alta mar haciendo windsurf- dijo Nico tumbándose con los brazos en la cabeza
-ah perdone usted ¿eh?- le dije bromeando
-y ¿porqué no os venis con nosotros?-se le ocurrió a Berto- mañana si quereis salis a navegar y nosotros os llevamos
-no es mala idea, pero no me fio yo mucho de vosotros -dije
-venga ya Lauris estando aquí tu super primo no te va a pasar nada- dijo Nico revolviéndome el pelo.
A Daniela también le parecio peligrosa la idea de irnos a alta mar con ellos y pensamos que lo mejor sería que un monitor de la escuela de vela nos ayudase. Seguro que sería divertido y lo pasaríamos bien.
Volvimos a las toallas y ya era la hora de comer, así que nos acercamos al chiringuito que estaba mas cerca y compramos un par de cervezas para Nico y Berto y dos refrescos para nosotras. Cuando estabamos pidiendo Nico se dio cuenta de que uno de los camareros no nos paraba de mirar a Dani y a mi pero nosotras no lo conocíamos de nada. Estábamos saliendo ya del chiringuito cuando de repente escuchamos:
-¡Daniela!- era el camarero que se aproximaba hacia nosotras, cuando lo vi de cerca pude reconocerlo ¡era el chico que se encontró la maleta de Dani en el aeropuerto!
-hola, ¿qué tal?-dijo Daniela algo sorprendida, la verdad es que no esperábamos encontrarnoslo
-trabajo aquí, si quereis luego os invito a una cerveza y charlamos ¿os apetece?- miró a Nico y a Berto que no se habian separado de nosotras en todo el rato y le estaban mirando con cara rara, seguramente se pensaría que eran nuestros novios- bueno...si vuestros amigos quieren claro
-sí, no te preocupes luego nos acercamos, ahora nos tenemos que ir que vamos a comer...- dijo daniela excusandose
-gracias por la invitación y adiós- le dije sonriendo.
Nico y Berto se limitaron a salir del chiringuito. El chico era simpatico, a pesar de que le había hecho el favor a Daniela de recogerle su maleta nos había invitado a una cerveza, no sé porqué Nico y Berto le miraban tan mal:
-¿de qué conocéis a ese chico?- preguntó Nico
-se encontró mi maleta tirada en el suelo del aeropuerto y me la devolvió-dijo Daniela
-pues ese tío no me gusta nada, yo creo que no buscaba de vosotras invitaros a una cerveza nada más...-dijo mi primo algo preocupado
-no te preocupes Nico que se le ve buena gente al chaval
-además tiene pinta de ser mayor, no me fio nada
-bueno si te quedas mas tranquilo no vamos y ya está- le dije un poco cabreada, me recordaba a mi padre cuando se ponia tan protector, ni que fuésemos unas niñas chicas.
Esa tarde la pasamos tranquilos, jugamos un poco a las cartas y después dimos un paseo por la orilla viendo el bonito paisaje de Malvarrosa. Por la noche, Daniela y yo nos quedamos en casa porque mis tíos salieron y nos dejaron a cargo de Paula y vimos una pelicula con ella antes de dormir. Aun así tampoco teníamos muchas ganas de salir, estábamos muy cansadas, el que sí salió fue Nico, que supongo que habría quedado con Berto y los demás.
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