CAPITULO 32
Laura:
Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, abrí los ojos y me encontraba en la tienda de campaña, me situé un poco y pude comprobar que al lado mía tenía a Daniela. Decidí volver a cerrar los ojos y volver a dormirme, todavía tenía sueño.
De repente noté como alguien se tiraba encima mia, por lo que pude ver al despertarme, se trataba de Nico y no paraba de gritar y hacerme cosquillas.
-¡venga a despertarse dormilonas!- gritaba Berto que también se había tirado encima de Daniela
-¡ayy quitate quitate!- Nico me estaba aplastando completamente, estaba totalmente agobiada
Nico lo comprendió y se echó a un lado tumbándose entre Daniela y yo.
-¿estais listas para pasar otro buenísimo día?- preguntó Berto
-bueno si es contigo no creo que sean tan buenos- bromeé
Y Berto se me tiró encima para hacerme cosquillas. Era increíble la confianza que había cogido con él en tan poco tiempo, lo tenía como otro primo más y le había cogido muchisimo cariño.
Escuchamos que los demás ya se habían levantado, así que salimos de la tienda.
-¡buenos días chicos! -nos saludaron los demás con caras de dormidos
-buenos días a mi boxeadora preferida- se acercó Álvaro a mi y me susurró, yo le besé rápidamente
-¿vas a seguir mucho tiempo más con la bromita?
-no te enfades, si en el fondo te gusta -me sonrió- ¿bueno como has dormido?
-muy bien
Nos sentamos todos alrededor de la mesa a desayunar como pudimos, con magdalenas, cruasanes, galletas y zumos que nos habíamos traído de casa. Hacia un día esplendido y el sol relucía como nunca, a pesar de que no era muy tarde.
Cuando terminamos de desayunar nos pusimos todos los bañadores y nos dirigimos hacia el lago. Colocamos nuestras toallas en el embarcadero y nos pusimos a tomar el sol, mientras que los niños jugaban en el agua con una pelota.
-¿chicas porque no os bañais? Todo el día exhibiéndoos, ¿que os creéis modelos?- gritó Berto desde el agua señalándonos
-claro que si, míralas las posturitas que ponen nada más que para tomar el sol- dijo Sergio
-anda anda... Que mala es la envidia- respondió Sara sin darle mucha importancia a lo que nos estaban diciendo
-como se nota que no valoran lo que tienen ¿eh? -dijo Lola riendo
-vaya creidas chaval -dijo Álvaro- ¿a que no os atrevéis a hacernos un pase de modelo aqui en el embarcadero?
Nosotras nos miramos, no sabíamos que jueguecito se traían entre manos, pero el caso era que estábamos dispuestas a jugar.
-bueno nosotras haremos un pase de modelo pero vosotros tendréis que hacer algo ¿no?- dije
-miraros, por supuesto- respondió Álvaro con una sonrisilla
-nos vamos a reir un rato de ellos chicas, seguidme el rollo- murmuró Sara muy segura del plan que había pensado- está bien, nosotras lo haremos pero vosotros haréis lo que os pidamos
Los niños se miraron, ¿que estaban dispuestos a hacer? No tenían ni idea de lo que les íbamos a pedir que hicieran, nos íbamos a reir pero bien.
Sin que respondieran nada, Lola corrió a buscar los altavoces, los trajo y enseguida puso música muy marchosa y comenzó a bailar y a moverse con seguridad en el embarcadero, andando hacia el final y volviendo otra vez hasta el principio. Se notaba que sabía moverse bastante bien.
Los niños mientras tanto la observaban de arriba abajo sonrientes, excepto Nico, que parecía que no quería mirarla. Habíamos estado bebiendo cervezas toda la mañana y se notaba, sobre todo en Berto, que no paraba de bromear.
-venga chicos, por cada una que desfile, uno se tiene que quitar el bañador
Los niños enseguida empezaron a gritar y a zambullirse en el agua para evitar que les tocara, pero se dieron cuenta que quien Lola quería que se quitara el bañador era simplemente Nico. Por lo que pude comprobar ya se habían enterado todos de su rollito con Lola.
-¡venga Nico esta te toca a ti!
-tio Nico eres un maquina, que te pillamos ayer con las manos en la masa eh, ya sabes lo que te ha pedido, ¡tienes que hacerle caso!
Todos lo obligaron hasta que por fin cedió y se quitó el bañador mostrándolo a todos sacándolo del agua.
Acto seguido, Lola se tiró al agua muy silenciosamente sin que ellos la pudieran ver y le robó el bañador a Nico sin que se diera cuenta de nada, quedándose así, desnudo.
-bueno me toca- dije algo avergonzada, no me gustaba la idea de que mi primo me viera haciendo eso pero qué remedio, solo era un juego y nos lo estábamos pasando genial.
Comencé a andar por las tablas del embarcadero de una forma muy sensual y provocativa y bailando al ritmo de la música, lo estaría haciendo fatal pero me estaba divirtiendo que era lo importante.
Álvaro comenzó a gritar y a aplaudirme, realmente estaba consiguiendo que me pusiera nerviosa.
-¡que guapa eres dios mio!- dijo con una sonrisa- no la mireis tanto cabrones, que es mia- dijo dirigiéndose a los demás y salpicándoles agua
Nico me estaba mirando con cara de asesino, estaba claro que no le gustaba mi bailecito, así que me volví andando y moviendo las caderas hacia el principio del embarcadero.
-bueno chicos ¿a quien le toca?- preguntó Lola
-yo por ti lo que sea boxeadora- dijo Álvaro enseñando su bañador que ya se había quitado
-¿alguno mas?
-venga claro que si, ¡¡bañadores fuera!! -gritó Berto, que se le veia demasiado contento por el alcohol y también se quitó su bañador.
Mientras tanto, Sara repetía la operación y se sumergía bajo el agua para quitarles los bañadores.
-me toca- dijo Daniela abriendose camino
Se puso a bailar como una loca y a moverse hacia todos lados, esta vez, Nico si que la estaba mirando desde el agua, y no quitaba la vista de su cuerpo y sus curvas, se estaba quedando embobado. Sergio también la miraba con una sonrisa de oreja a oreja mientras que se quitaba el bañador, esta vez le tocaba a él.
-¡así me gusta obedientes!- sonrió Lola
Luis también se vio obligado a quitarse el bañador.
-¿y Sara? ¡Falta por desfilar ella!- Berto se dio cuenta de que Sara no estaba por ninguna parte
-¿y mi bañador? ¿Quien me ha quitado el bañador?- Nico vio que no tenia su bañador y se empezó a preocupar
-el mio tampoco esta, ¿que ha pasado?
Nosotras empezamos a reirnos a carcajadas, no podíamos aguantar más, Lola volvió y se unió a nosotras riendose también.
-¿que habeis hecho con nuestros bañadores? -pregunto Álvaro, parecía que se empezaban a cabrear pero nos daba igual.
-tendreis que salir del agua para comprobarlo- dijo Daniela
-venga ya no sereis capaces... ¡que perras!- dijo Berto
-para que la próxima vez no se os ocurra reiros de nosotras
En algún momento se tendrían que salir del agua, y ahí seria cuando nos reiríamos de verdad.
Nosotras nos volvimos a tumbar con naturalidad a tomar el sol, aunque era inevitable que se nos escapara alguna risilla. Ellos mientras tanto intentaban idear un plan para salir del agua e ir a por los bañadores sin que se les viera nada, pero no sabían dónde los había escondido Lola así que era imposible, tenían que salir si o si.
De repente vimos que Berto se hizo el valiente y fue saliendo del agua, pero nos dimos cuenta de que se había puesto la pelota en sus partes, todos reímos y cuando pasó por al lado nuestra, Sara se abalanzó hacia él y le quitó la pelota de las manos, dejando ver todo.
-¡devuélvemela! ¡devuélvemela!
-que va- dijo riendo
-tios o salís todos o yo así no voy a pasearme solo por todo el camping
Los demás cedieron entre risas y bromas a Berto y salieron del agua.
-venga ahora ¿quien se está exhibiendo?- bromeé
-que malas sois- dijo Luis algo avergonzado
Cogí mi cámara de fotos del bolso y no dudé en mortalizar ese momento tan gracioso.
Se dirigieron hasta nuestras tiendas y nosotras les seguimos. Por el camino se encontraron a nuestro vecino de tienda
-estos chavales de hoy en dia...- dijo el hombre riéndose dejando ver su enorme barriga con la camisa desabrochada
-¡muy buenas vecino!- le saludó Berto sonriente y divertido, aparentando normalidad
Seguimos andando y llegamos hasta nuestras tiendas, pero allí no estaban los bañadores.
-¿donde los has puesto?- preguntó Nico
-tendreis que buscar bien
De repente me giré y los vi, estaban todos colgados en el tendedero del vecino, una sonrisa se me apareció en la cara y Berto me pilló.
-¿que miras?- dijo observando en mi misma dirección- ¡los bañadores! ¡Están aqui chicos!
-por fin- suspiraron todos después de haber estado un buen rato buscándolos por todos lados
-que mal te has portado eh?- se me acercó Álvaro por detrás y buscando mis labios subiendo por mi cuello
-para que veas, que no debéis meteros con nosotras
-pero si me encanta que pongas posturitas para tomar el sol- me susurró muy cerca
-ya claro...
-por cierto, bailas de maravilla que lo sepas- ese comentario hizo que me ruborizara y él me abrazó con dulzura y me besó en la frente, hacía sentirme tan a gusto con él, tan unida a él, tan protegida... El conseguía sacar lo mejor de mi.
Después de ese numerito nos sentamos a descansar, habíamos pasado una mañana buenísima y sobre todo divertidísima. Necesitaba días así, días en los que te olvidas de todo y solo piensas en ser feliz, en disfrutar cada minuto como si fuese el ultimo, a veces se me olvidaba intentar vivir ese tipo de días, se me olvidaba ser feliz.
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