CAPITULO 38
Laura:
Daniela y yo estábamos en la playa, necesitábamos estar las dos solas sin nadie más que nos molestara. Era el momento perfecto para hablar de nuestras cosas.
-¿Qué piensas hacer ahora que no estás con Sergio?- pregunté
-¿a qué te refieres?
-pues a Nico, ¿qué vas a hacer ahora con él?
-la verdad es que no lo he pensado además está con Lola y no veo ninguna posibilidad...no sé
-venga ya pero si te encanta, y tú a él también y lo sabes
-lo que tenga que pasar pasará no le quiero dar más vueltas ahora
-está bien ya te dejo
Nos pasamos un buen rato tomando el sol y hablando un poco de todo, hasta que decidimos volver a casa pero antes pasamos por el chiringuito para tomarnos algo de beber, estábamos muertas de calor y era lo único que nos lo quitaría un poco.
-¿qué tal chicas?- cuando me giré vi que se trataba del chico al que conocimos en el aeropuerto, que le cogió la maleta a Daniela. Ya ni me acordaba de que trabajaba ahí y me pilló por sorpresa, así que no me dio tiempo a decir nada.
-¿qué queréis tomar?- preguntó sonriente
-dos cervezas por favor, ¿y a ti qué tal te va todo?- dijo Daniela por sacar algún tema de conversación
-fenomenal, cada día el chiringuito está más lleno y la cosa va bastante bien- dijo sirviéndonos las cervezas- por cierto hace tiempo que no os pasáis por aquí ¿no? La última vez vinisteis con acompañantes. Daniela y yo nos miramos, estaba claro que se fijaba en todos los detalles.
-si bueno...la verdad es que estamos de un lado para otro- dije un poco extrañada por la pregunta
-bueno y si os invito a estas cañas ¿volveréis mas a menudo?- dijo sonriente
-por supuesto- afirmó Daniela, la verdad es que no nos venía nada mal tener un amigo camarero en el chiringuito justo delante de casa, era un gustazo.
Cuando nos terminamos de beber las cervezas, nos despedimos de él y le dimos las gracias, era un chico muy simpático, y a medida que pasaban los días lo veía mas guapo y atractivo. De repente escuché cómo nos llamaba desde lejos, Daniela y yo nos giramos y lo vimos corriendo detrás nuestra.
-¡oye chicas!- gritó
-¿qué pasa?- preguntamos extrañadas
-que no me he acordado de comentároslo pero esta noche un amigo mío hace una fiesta en un pub de al lado del centro comercial, mirad estas son las invitaciones- dijo mostrándonos dos tarjetitas, dando a entender que no quería que fuéramos con nuestros “acompañantes”- por si os apetecía venir
-estaría bien, a lo mejor nos pasamos- dije convencida
-bueno, espero veros alli ¿eh?- dijo con una sonrisa de oreja a oreja
-adiós- nos volvimos a despedir de él, ahora era incluso mas simpático, nos habia invitado a las cervezas, después a una fiesta, ¿qué más se podía pedir?
Llegamos a casa entusiasmadas por el plan que teníamos esa noche, porque aunque no conocíamos a la gente que iría, seguro que lo íbamos a pasar bien.
-¡hola tita!
-¿qué tal cielo? Os veo muy morenitas ¿eh? habeis cogido un bronceado estupendo- Daniela y yo nos miramos, y efectivamente estábamos bastante morenas, cosa que nos alegró mucho.
-bueno ¿qué hay de comer tita?
-he hecho espaguetis
-¡que rico!
Al momento entró por la puerta Nico, que nos saludó a las tres y se sentó rápidamente en el sofá.
Yo me fui hacia él y me senté a su lado, estaba claro que le pasaba algo.
-¿todo bien?- le pregunté
-si de maravilla- dijo sin hacerme mucho caso
-venga ya ¿te pasa algo?
-que no de verdad
-está bien. Oye ¿te has enterado de una fiesta que hay esta noche en el pub de al lado del centro comercial?
-que va, ¿por qué?
-nos han invitado a Dani y a mi, el camarero del chiringuito ¿te acuerdas? -en ese momento vino Daniela y se sentó también con nosotros, Nico la miró, entendía que no quería que fuésemos a aquella fiesta.
-¿y vais a ir? ¿Sin conocer a nadie? ¿Con un tio que a penas sabeis nada de él?- dijo algo cabreado
-no sé, es un chico muy normal no creo que pase nada Nico, se le ve buena gente
-Laura a saber las intenciones que puede tener ese chaval, sabes perfectamente que llevo razón
-bueno yo solo quería saber si te habías enterado por si algún amigo tuyo iba o algo, pero ya está no te tienes que poner asi.- di por zanjada la conversación, estábamos empezando a elevar el tono de voz y no queria que mi tia se enterase de nada.
Nico no habló durante toda la comida, estaba serio y enfadado y por más que Paula intentaba hacer alguna broma no había manera de que cambiara el gesto.
Después de comer, nos sentamos todos en el sofá, echaban el programa favorito de mi tio Nicolás y siempre lo veiamos con él.
Mas tarde sonó el timbre, era Berto que venía a dar una vuelta con Nico así que Daniela y yo nos apuntamos y de paso sacamos a pasear a Pluto.
Íbamos por el paseo marítimo, Hacia una tarde muy calurosa, por un momento me acordé de Álvaro, había estado hablando con él por la mañana y me dijo que estaría navegando en el barco con su familia, con lo cual ese día no lo veria, me venia bien desconectar un poco de él y pasar mas tiempo con mi primo y Berto.
-tio ¿sabes donde pretenden ir estas dos?- le dijo Nico a Berto, refiriendose a nosotras- al pub del centro comercial, que hay una fiesta de un chaval que ni siquiera conocen
-ah pues seguramente estará muy bien porque me lo han comentado- respondió Berto
-¿ves? Si es que eres el único que lo ve mal- dije. Nico se habia quedado un poco bloqueado, porque pretendía que Berto le diera la razón y no fue asi.
-bueno...sigue sin hacerme mucha gracia que vayais
-tio si quieres vamos en plan padres protectores pero no creo que sea necesario- bromeó Berto- ellas ya son mayorcitas ¿no crees?
-claro que si, además si vemos que no hay buen ambiente nos volvemos- intervino Daniela
Nico no estaba del todo convencido, en el fondo lo entendía, era mi primo y el mayor, con lo cual tenia que hacerse cargo de mi y cuidarme, pero sabia que en parte lo hacia por eso, pero por otra parte lo hacia para que Daniela no tuviera la posibilidad de irse con otro, lo conocía perfectamente y no me equivocaba.
-Laura ven- me susurró Nico mientras que Berto y Daniela estaban mas apartados con Pluto
-¿qué pasa?
-no quiero ser pesado, pero tened cuidado con los tios y no bebais mucho, sobre todo con los tios, no os fieis de nadie
-Nico ¿no confias en mi?
-si pero... Ya sabes no quiero que os pase nada y no pueda estar yo ahí para evitarlo
-ya claro, esto es porque no quieres que se le acerque ningun niño a Daniela ¿no?- se quedó callado y supe su respuesta con solo mirarlo. Le di un beso fuerte en la mejilla.
-tendremos cuidado. - él me revolvió el pelo y me sonrió, ya parecía mas tranquilo.
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