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CAPITULO 47
Daniela:
Estaba disfrutando mucho de la fiesta, había salido todo genial y pocas veces en la vida vas a una fiesta navegando en un barco tan espectacular como el de Álvaro por la noche, era un momento mágico.
Estuve bailando con todos y me reí mucho pero llegó un momento en el que Nico tenía ganas de estar conmigo a solas y a mi también me apetecía, por lo que cogimos nuestros cubatas y él me cogió de la mano para dirigirme hacia cubierta, la gente aun no sabía nada así que se habrían quedado un poco impactados, pero a mi me daba igual, yo ya había hablado todo lo que tenía que hablar con Sergio, la única que me preocupaba era Lola, pero en ese momento no podía pensar en ella, sólo estábamos Nico y yo.
Me apoye en la barandilla, podía sentir el aire del mar en mi piel y estaba con el niño al que quería, nada mejor que eso, él me cogió y me giró hacia él besándome, dejándome sin aliento en un beso profundo y romántico.
- tenía ganas de estar contigo a solas- me dijo mirándome.
- y yo, además en un lugar tan bonito como este la mejor compañía eres tú.
El sonrió y me volvió a besar, de repente escuché unos pasos de tacones y miré por el rabillo del ojo y vi que Lola se quedaba paralizada justo delante nuestra al vernos, en ese momento me aparté de Nico y ella se dio media vuelta y se fue corriendo.
- ¿qué pasa?- preguntó él, que no se había dado cuenta de lo que había ocurrido.
- Lola nos acaba de ver, joder no me gusta esta situación,me siento mal por ella.
- Dani no te preocupes voy a hablar con ella.
- no Nico, déjame que vaya yo.
Nos volvimos a meter dentro del barco y busqué a Lola por todas partes.
También quería buscar a Laura para contarle lo ocurrido pero no estaba por ninguna parte. Justo en ese momento que más la necesitaba para hablar con ella, desaparecía.
Solo pude ver a Sergio que bailaba felizmente en la pista y me acerqué a preguntarle, me dijo que Lola había ido con Sara para la parte trasera del barco.
Me dirigí hacia allí y las vi a las dos sentadas en unas tumbonas, no sabía qué decirle pero tenía que explicárselo.
- Lola, quiero hablar contigo de…
- no hay nada de lo que hablar Daniela, lo e visto todo claramente con mis ojos, por tu culpa Nico me ha dejado.- dijo con algunas lágrimas en los ojos.
Esas palabras me dolieron porque yo no me había entrometido en ninguna relación, simplemente Nico me quería a mi pero se entretuvo con ella, esa era la realidad pero tampoco podía ser tan brusca con ella y decírselo de esa manera.
- no Lola, eso no es así, Nico y yo llevamos gustándonos mucho tiempo pero por obstáculos entre nosotros no hemos podido estar.
- Daniela no te pongas de buena ahora, Nico estaba con Lola ¿no? De la noche a la mañana no se deja de querer a alguien- se entrometió Sara, estaba claro que estaba de su parte y yo me estaba empezando a agobiar, necesitaba a Laura conmigo, apoyándome, ella era la única que sabía todo lo de Nico desde el principio.
- pero es que Nico no te quiso, ni te quiere y nunca lo hará ¡compréndelo!- dije exaltada, acto seguido de decir eso me arrepentí pero las palabras salieron de mi boca solas.
- eso no es verdad, Nico me quería y por tu culpa ha dejado de hacerlo.
- Lola lo siento mucho, no debería habértelo dicho así, pero Nico y yo nos queremos, sentimos no habértelo dicho antes porque no queríamos que sufrieras pero las cosas son así, es mejor que lo aceptes cuanto antes.
Me di media vuelta y me fui con Nico y Berto, esa conversación estaba sacando lo peor de mi.
Le conté a Nico lo que habíamos hablado pero no le dio mucha importancia, me dijo que no me preocupase y que disfrutara de la noche, que ya se le pasaría, también era verdad que estaba un poco afectado por las copas de más que llevaba así que cuando estuviera mejor hablaríamos del tema, en ese momento no me preocupaba mucho. Yo decidí olvidarme y pasármelo lo mejor que pudiera, así que cogí a Nico de la mano y me lo llevé a la pista improvisada que habíamos creado en el barco para bailar.
Estaba muy gracioso haciendo el tonto y haciéndome reir con Berto, tenia los mofletes colorados por el alcohol y también por la calor que hacía, yo llevaba una blusa de tirantas y una falda corta y aun así estaba acalorada. Por fin vi de lejos a Laura y me dirigí hacia ella.
- ¿dónde te habias metido?
- Dani estoy muy agobiada, he visto a Álvaro hablando muy amigablemente con una chica- dijo preocupada intentando alzar su voz por encima de la música para que la consiguiese oir.
- Laura no te preocupes, que no va a hacer nada con ella, confía en él.
- no sé, es que encima luego me ha mentido y me ha dicho que estaba con un amigo y lo peor es que la niña es su ex.
-pues yo me acabo de pelear con Lola porque nos ha visto a Nico y a mi.
- pues anda que estamos bien las dos- dijo dejando escapar una sonrisa por la gracia de la situación.
Las dos decidimos ir a hablar tranquilamente fuera de lo sucedido así que nos tumbamos en dos tumbonas, nos encendimos unos cigarros y estuvimos mirando a la estrellas durante un buen rato.
Vi una estrella fugaz y en ese momento lo que más deseaba era mantener siempre esa amistad con ella.
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CAPITULO 46
Laura:
Ya estaba todo listo para que de un momento a otro llegara Álvaro al barco. Yo tenía que quedar con él para ir a la playa y que no sospechase nada, me inventé una excusa para que cogiéramos la moto y diéramos una vuelta cerca del puerto y mientras tanto todos los demás estaban preparando la comida y las bebidas y escondiéndose por el barco para darle la sorpresa cuando llegásemos.
-¿pero adónde quieres ir?- me preguntó extrañado cuando estábamos en la moto y yo no paraba de guiarle para que al final estuviéramos lo más cerca posible del puerto.
-tu sigue, sigue por ahí- le indiqué.
Al cabo de un rato dando vueltas, le dije que parara y él lo hizo. Sin que se diera cuenta saqué un pañuelo de mi bolso y me bajé de la moto lo más rápido que pude para que cuando se quitara el casco pudiera taparle los ojos.
-eh ¿qué haces?- preguntó sorprendido
-calla, ya lo veras
Estuvimos andando un rato, habíamos dejado la moto en una calle cercana y cuando llegamos al puerto lo primero que hice fue avisar a Daniela para que se prepararan, y así lo hicieron. Cuando estábamos llegando no se oía nada y Álvaro no sospechaba lo más mínimo.
-¿dónde estamos?
-espérate, que ya queda poco. Cuidado con el escalón- le dije ayudándolo para que subiera las escaleritas que conducían al barco, puesto que no veía nada.
Andamos por la cubierta, estaba todo lleno de globos y serpentinas de colores, estaba muy bien decorado, todos los invitados estaban callados en una esquina esperando a que yo le destapara los ojos a Álvaro.
-¡sorpresa! -gritaron todos cuando le quité el pañuelo de los ojos.
-feliz cumpleaños Álvaro-le dije sonriendo- espero que te guste.
Él no hizo otra cosa que mirar a todos y mirarme a mi, estaba asombrado porque realmente no se lo esperaba, Sergio, Luis, Nico, Berto y los demás fueron a abrazarle pero Álvaro se abalanzó sobre mi y me cogió en brazos para besarme.
-muchas gracias Laura, me encanta- me dijo volviendo a besarme.
Me alegró muchísimo el saber que le gustaba la fiesta y que le había hecho ilusión, porque había invitado a todos sus amigos, los que me dijo Sergio. El barco estaba lleno de gente, Álvaro no paraba de saludarlos a todos y la música comenzó a sonar, nos esperaba una larga e intensa noche.
Me acerqué a Daniela y a Nico, que se estaban sirviendo un cubata y yo hice lo mismo.
-que bien te ha salido todo Lauris- me dijo Nico rodeándome por el cuello
-bueno también ha sido gracias a vosotros- dije
-venga Laura vamos a bailar- me dijo Daniela cogiéndome del brazo, Nico nos miraba divertido mientras bebía.
Daniela y yo comenzamos a bailar y se nos unieron Lola y Sara que también se habían servido sus copas.
Me fijé en que Álvaro estaba hablando a solas con una chica, no pude evitar quedarme mirándolos y Sara se dio cuenta.
-esa chica es la ex de Álvaro, es súper pesada y cuando lo dejaron se notaba que seguía coladita por él- me dijo Sara mirándolos también.
-¿y cuánto hace que lo dejaron?
-bastante, no te preocupes tia disfruta
-pero es que no paran de reirse los dos y ¿no ves que ella se le está acercando mucho?
-Laura no, déjalo solo están hablando
-bueno, está bien- dije dando un sorbo largo a mi copa, pero en el momento que me giré Álvaro y su ex, ya no estaban allí. Me preocupé porque no me hacía ninguna gracia que estuvieran hablando, mi impulso fue ir a buscarlos pero Sergio me agarró de la cintura y comenzamos a bailar, la gente de alrededor me tenia atrapada y no podía salir a buscarlos, todo el mundo estaba bailando y yo en ese momento no quería, pero al final me rendí y decidí seguir bebiendo y olvidarme de ellos.
Necesitaba fumar y me alejé de allí para ir a cubierta. Me encendí un cigarro y me apoyé mirando al mar para que me diera el aire, hacía una noche preciosa. Noté como alguien me abrazaba por detrás y supuse que sería él.
-has hecho la mejor fiesta que nadie me podría haber hecho- dijo Álvaro besándome en el cuello
-¿dónde te has metido?- le dije sin darme la vuelta
-con un amigo- tardó en contestar, y además mintió, si lo hizo fue por algo y yo no sabía qué hacer en ese momento.
-¿qué amigo?
-¿Álvaro te apetece una?- nos interrumpió una voz dulce y celestial, era ella, ofreciéndole una copa, su ex tenía el pelo moreno, largo y muy rizado y unos ojos verdosos que destacaban en su cara. Había llegado justo en el momento más inoportuno, mi mirada de odio hacia ella fue inevitable.
-eh, ella es Laura- dijo Álvaro presentándome, yo le di dos besos con una pequeña sonrisa falsa.
-encantada- dijo ella sonriente y mirándome de arriba abajo- ¿oye tienes un cigarro?
-claro- le dije sacando mi paquete. ¿Pero es que era tonta o qué le pasaba? No se daba cuenta de que sobraba allí, pretendía quedarse con nosotros y yo no podía aguantarla.
Vi que al otro lado de cubierta, estaban Nico y Berto, así que decidí acercarme a ellos y ya hablaría con Álvaro en otro momento. Ni siquiera se dieron cuenta de que me había ido.
-mira la prima más guapa que tengo- a Nico ya se le veía afectado por el alcohol y siempre que bebía se ponía muy gracioso y siempre decía tonterías.
-si pues se le ve enfadada, ¿te pasa algo?- me preguntó Berto acercándose a mi tambaleándose.
-eh eh es verdad ¿que te pasa?- dijo Nico mirándome fijamente como si en mis ojos pudiera ver el motivo de mi enfado. No paraban de hacerme preguntas los dos y hasta que Nico se dio cuenta de lo que pasaba no pararon.
-es por eso ¿no?-dijo señalando a Álvaro, que seguía con la niña, yo asentí.
-¿pero quién es esa?-preguntó Berto
-no sé, pero si sé de uno que se va a quedar sin dientes- dijo Nico- nadie va a hacer que mi prima esté así, y menos por un capullo.
-no Nico déjalo, solo están hablando- dije intentando tranquilizarle.
-pero...
-pero nada, no pasa nada estoy bien de verdad- dije sonriendo, Nico siempre hacia que se me olvidaran los problemas y que me riera con el, estaba tan gracioso cuando bebía.
-está bien Lauris, pero ya sabes que como te haga algo yo no me puedo quedar de brazos cruzados, recuerda que te tengo que proteger primita- dijo abrazándome
-bueno dejaros de tonterías y vamos para dentro que quiero otra copa- dijo Berto terminándose su cubata.
-vamos- Nico y yo le seguimos.
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CAPITULO 45
Daniela:
Acabamos de desayunar, Paula quería lavar a Pluto pero ella sola no podía hacerlo, así que decidimos ayudarla, nos pusimos el bikini porque hacía calor y de paso nos refrescábamos con la manguera salpicándonos agua en el jardín.
Nico bajó y se unió a nosotras para ayudarnos, la verdad es que el perro al que más hacía caso era a él, que era el que siempre lo sacaba a pasear y el que estaba más pendiente suya.
Al cabo de un rato me acordé de que había quedado con Sergio porque me pidió que le ayudara a preparar algunas cosas para la fiesta de Álvaro, Laura ya lo había hecho todo y decidí ayudar yo también.
- Bueno chicos yo me tengo que ir ya- dije poniéndome la ropa.
- ¿a dónde vas?- me preguntó Nico intrigado.
Estábamos más apartados, Paula y Laura seguían divirtiéndose en el césped del jardín con Pluto.
- es que he quedado con Sergio para organizar lo del cumple de Álvaro.
-¿y tenéis que ir vosotros dos?- dijo en un tono molesto.
-Nico por favor ¿qué más dará? Obviamente no va a pasar nada, además me pidió que le ayudase y no le iba a decir que no. Nico somos amigos y eso tienes que entenderlo.
- está bien, simplemente no quiero volver a perderte.
- eso no va a ocurrir Nico- dije acariciándole la cara.
En ese momento Sergio llamó a mi móvil, y Nico al ver su nombre en la pantallita del móvil se puso más serio todavía, pero decidí no darle importancia, me gustaba que se preocupara por mí. Sergio me venía a recoger en moto así que salí corriendo de casa para no hacerlo esperar.
Nico:
La vi salir de casa y montarse en la moto con él, algo no me gustaba, me mataba por dentro el simple hecho de que se fuera con él y no con otro. Sabía que no iba a pasar nada porque confiaba en ella pero tampoco me gustaba que quedase con su ex a solas. Era como si yo quedara con Lola, a ella le molestaría y lo entendería.
Pluto interrumpió mis pensamientos cuando se puso al lado mía y se sacudió el agua que aún le quedaba en los pelos por el baño, me mojó entero y Laura y Paula se rieron de mi.
Después de comer me fui a mi cuarto, estaba cansado y Daniela aún no había vuelto por lo que decidí tumbarme un rato y relajarme para intentar dormir.
Alguien me despertó haciéndome cosquillas en el pelo, cuando abrí los ojos, la sorpresa no pudo ser mejor, era ella.
-¡ya has llegado!
- si, ya está todo listo para mañana. A Álvaro le va a encantar.
- me alegro mucho- dije sonriente.
Me levanté de un brinco de la cama porque se me ocurrió una idea, me puse la camiseta lo más pronto que pude y cogí a Daniela de la mano.
- vamos que te quiero llevar a un sitio.
Bajamos las escaleras casi cayéndonos y nos montamos en el coche.
Al poco tiempo llegamos, pude comprobar su sonrisa cuando vio de qué se trataba.
El día que ella desapareció por la mañana y se fue con la bici la encontré en este lugar y pude ver la paz y la tranquilidad que tenia así que quería llevarla otra vez allí para pasar con ella un rato agradable y tranquilos, con ese paisaje tan bonito con la playa de fondo y las montañas que nos rodeaban.
- Nico, de todos los sitios que pensaba no sabía que me traerías aquí, me encanta- dijo besándome profundamente.
Cuando ella estaba contenta yo también lo estaba y era feliz gracias a que ella también lo era, no había sensación más buena que esa.
Cogí una toalla que tenía en el maletero del coche y la extendí en la arena y nos tumbamos los dos, juntos.
- Nico le he contado lo nuestro a Sergio.
Me extrañó que lo hiciera porque precisamente era ella la q no quería contarlo.
-¿y que te ha dicho?
- pues al principio se ha sorprendido bastante, porque no se lo esperaba pero aunque estaba molesto, no me ha dicho nada simplemente que quiere lo mejor para mí y si contigo estoy bien, él también lo estará.
- vaya, nunca me hubiese esperado esa reacción de él- la verdad es que me sorprendía porque el Sergio que yo conocía no era tan comprensivo, sino todo lo contrario. Pero por otra parte me quitaba un problema de encima, si sus palabras eran sinceras no se entrometería entre nosotros, y eso me agradaba.
- Nico más que nada se lo e contado a él porque quería que se enterara por mi y no por otra persona, y también porque mañana, en la fiesta de Álvaro no voy a poder evitar estar contigo, así que ya no quiero esconderme más, que la gente piense lo que quiera yo solo se una cosa, que te quiero.
Me volvió a besar una vez mas y mis deseos de que eso nunca acabara aumentaban, quería estar con ella siempre, la quería, la quería y mucho.
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CAPITULO 44
Laura:
La preparación de la fiesta de Álvaro me había tenido muy ocupada estos dos días y si no quedaba con él, iba a sospechar de algo así que ese día fuimos a la playa los dos solos, necesitaba un rato de relax sin que todo el mundo me preguntara cosas sobre la fiesta.
-¿dónde esta Daniela?- se me olvidaba por completo, me tenía que inventar una excusa para que Álvaro no se enterase de que Daniela estaba con Nico, pero no se me ocurría nada en ese momento.
-¿Daniela? Pues...se ha quedado en casa, no tenía muchas ganas de salir-mentí
-ah bueno mejor así estamos los dos solos- dijo llevándome hacia él y besándome
Hacia un día de playa esplendido, el sol cada vez pegaba más fuerte y lo único que apetecía era un buen baño en el mar.
Álvaro y yo nos dirigimos hacia la orilla, nada más rozar el agua con los pies sentí que el frío me recorría por todo el cuerpo y me eché para atrás.
-¡venga, al agua!- me dijo Álvaro cogiéndome en brazos y andando hacia la parte más honda, era inútil decirle que me soltara porque no lo iba a hacer. Pero por fin me soltó y nos sumergimos los dos bajo el agua, abrazados.
-me encanta cuando estamos así los dos- me dijo mirándome fijamente
-¿así como?-pregunte haciéndome la tonta
-solos tú y yo, no sé es que me lo paso tan bien contigo que no necesito nadie más, y el resto del mundo se me olvida- me hacía sentir tan bien que me dijera esas cosas, una enorme sonrisa apareció en mi cara y mi impulso fue besarlo con todas mis fuerzas.
Y así abrazados, nos quedamos un buen rato en el agua hablando de todo.
De repente un recuerdo me vino a la cabeza: estábamos Nacho y yo en casa de Raúl, todo el mundo estaba revolucionado por el alcohol, bailando y riendo, menos Nacho y yo, que estábamos sentados en el sofá, yo apoyada en él y él acariciándome el pelo, sin tener en cuenta nuestro alrededor, simplemente estábamos él y yo.
-Laura que bien estoy cuando estoy contigo-me sorprendió que lo dijera porque Nacho no era muy de expresar sus sentimientos, pero aun así por poco que fuera, ya me encantaba.
-y a mí, pero estaría mucho mejor contigo sin que tú estuvieras con Clara- lo tenía que decir, porque es que esa situación me mataba, querer estar con él y no poder, era lo peor.
-Laura sabes que tú siempre vas a ser alguien incluso más especial que Clara, tú eres más que una amiga y lo sabes
-si... Pero ¿cuándo lo demuestras?- dije algo resentida
El se limit a no decir nada, estaba claro que yo tenía razón y que si no estábamos juntos era por él y solo por él.
No sabía por qué pero tenía un mal presentimiento, y no me equivoqué, Clara apareció en la casa de Raúl, no sabía quien la habría invitado, el caso es que estaba allí, con su sonrisa de falsa en esa cara de asco mirándome de arriba abajo como si me quisiera matar por haber estado sentada al lado de Nacho. No podía soportarla y me fui de allí, a pasármelo bien con mis amigos y los perdí de vista.
Miré a Álvaro y por un momento me entró miedo de que eso me pudiera pasar con él,
que se arruinase todo, simplemente por alguien que destrozase nuestra relación, no podría soportarlo.
-¿te apetece que demos un paseo?- Álvaro interrumpió mis pensamientos besándome por el cuello, realmente no podría soportar que me lo quitaran, lo quería solo para mí.
-claro- respondí
Nos dirigimos al centro comercial, estaba a pocos minutos de la playa y tenía todo lo que necesitábamos. Nos compramos dos granizadas y fuimos paseando por todas las tiendas que había, era una de las cosas que más me gustaba, ir de compras y desde que estaba en Valencia había ido bastante poco.
-mira que colgante más bonito, me encanta- dije apoyada en el cristal del escaparate de una joyería
-sí es muy bonito- dijo Álvaro sin prestar mucha atención, estaba totalmente concentrado en terminarse su granizada
-¿Álvaro? ¿Qué pasa tío?- me giré para ver de quién se trataba e imaginé que sería un amigo de Álvaro, pero nunca lo había visto.
-¿qué tal? ¡Cuánto tiempo!- dijo Álvaro emocionado
-si tío ahora estoy que no paro, ¿y Sergio qué tal?
-pues genial- yo no paraba de mirarlos a los dos y ninguno se percataba de que yo estaba allí, ¿es que no pensaba presentarme a su amigo? Me acerqué a Álvaro y lo cogí de la mano, al fin se dio cuenta de que yo estaba ahí y me presentó al chico.
-ah tío, se me ha pasado, esta es Laura- dijo dirigiéndose a mí, el chico me dio dos besos con una enorme sonrisa.
Ellos siguieron hablando un buen rato, yo me acerqué a mirar otras tiendas que estaban alrededor, toda la ropa que había me encantaba, deseaba comprármelo todo pero no podía, no podía gastarme más dinero.
De repente noté cómo Álvaro me cogía de la cintura por detrás, yo me asusté pero al darme cuenta de que era él seguí andando pero él me paro.
-estate quieta un momento- me susurró al oído. Y acto seguido me colocó un colgante en el cuello, cuando lo miré, vi que era el que había visto en el escaparate de la joyería y que tanto me había gustado. Se trataba de una cruz de plata con brillantes y la cadena de plata también, era preciosa y me sentaba de maravilla. No me lo podía creer, me había fijado en el precio y costaba muy cara, estaba muy contenta. Me giré para mirarlo y le sonreí.
-no tenias porque comprármela- le dije abalanzándome sobre él y besándolo
-¿pero has visto lo que pone por detrás? - me quedé bloqueada, no sabía a qué se refería. Cogí la cruz y la giré para ver lo que ponía, y no podía haber sido más bonito, Álvaro había grabado su nombre.
-gracias- le dije
-no tienes que dármelas -dijo dándome un leve beso- esta es otra cosa de las que te dije que iba a hacer para que me recordaras siempre.
Y con esto seguimos andando, parándonos en algunos escaparates de tiendas de ropa o zapatos y poco después volvimos a la playa.
Ya estaba atardeciendo y el sol estaba en todo su esplendor reflejado en el mar, no podía estar mejor en ese momento, y con la mejor compañía que podía tener.
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CAPITULO 43
Daniela:
Me desperté temprano y Laura estaba todavía dormida, sus tíos nos dijeron la noche anterior que se iban el día entero con Paula a casa de unos amigos a un pueblo cerca de Malvarrosa, por lo que nos dejaron preparada la comida para Nico, Laura y para mí. "Si tenéis algún problema llamarme enseguida y la comida solo la tenéis que calentar", recordaba las palabras de Loli, tan encantadora como siempre. Nos lo dijo a nosotras porque llegamos antes a casa y estábamos cansadas así que nos acostamos temprano, Nico vino mas tarde y ya Loli estaba dormida ya por lo que no pudo darle las instrucciones a él.
En ese momento me puse a pensar en todo lo ocurrido ayer, fueron demasiadas emociones y el mejor recuerdo de todos, el beso, ese beso que tanto tiempo había esperado y que por fin llegó. Pero aun no habíamos aclarado nada y nadie lo sabía, teníamos que hablar de ello, porque no hacía más que comerme la cabeza por Sergio y Lola.
Me levanté de la cama y me dirigí hacia la habitación de Nico. Laura seguía dormida y como no había nadie en la casa no me daba miedo estar allí con él aunque me sentía como si estuviera haciendo una pequeña travesura y como si alguien me fuera a pillar.
Abrí la puerta despacio, estaba aun dormido cuando llegué pero me quedé mirando un rato cómo dormía, parecía un niño pequeño, me encantaba. Poco a poco empezó a abrir los ojos y se despertó extrañándose al verme allí frente a él.
-¿pero qué haces aquí? ¡Estás loca!- dijo sorprendido pero a la vez sonriendo.
- tenía ganas de estar contigo- dije acercándome a él y besándolo con todas mis ganas. Me tumbé en la cama junto a él, que me abrazaba dejándome un hueco en la cama y tapándome con las sábanas.
- yo también te echaba de menos dijo acariciándome el pelo. Se giró y nos quedamos mirando el uno al otro.
- Dani ayer lo dejé con Lola, se ha molestado un poco pero yo creo que se le pasará.
-¿pero le has contado lo nuestro?
-no no, tampoco le he dado razones, simplemente le dije la verdad, que no me gusta.
- es que Nico no me gustaría que se enterara mucha gente de esto, porque tanto tú como yo lo acabamos de dejar con Sergio y Lola.
- está bien, a mi con estar contigo me basta, no se tiene que enterar nadie si no te apetece.
Menos mal que me entendía, tampoco era nada malo pero no me gustaría que Sergio y Lola se enterasen de lo nuestro.
Le di otro beso más, no me cansaba de hacerlo y poco después, nos levantamos a desayunar. Vino Laura y se sentó en el sofá conmigo mientras Nico nos hacía las tostadas. ¡Laura! Se me había olvidado completamente, ayer estuvimos todo el rato rodeadas de gente y nos dormimos rápido, así que no me dio tiempo de informarla, lógicamente a ella sí que se lo contaría, al fin y al cabo era mi mejor amiga y ella era la única que sabía que Nico y yo nos gustábamos.
- Laura no te lo vas a creer, ayer cuando estuve ablando con Nico después de la "peleíta"...
-eso tía ¿qué le dijiste para que se calmara? Estaba totalmente fuera de control, Dani le gustas mucho, todo esto lo hizo de algún modo para defenderte.
- si bueno... Es que estábamos ablando de eso y le dije que no tenía que montar tal numerito y…bueno el caso voy al grano.
-¡sigue!
- ¡Laura que nos besamos!
- ¿en serio? ¡Por fin Dani qué bien!, después de todo lo que habéis esperado los dos. ¿Y por qué no me lo has dicho antes?
-No sé no me acordé de contártelo y es que estoy tan contenta, no lo hubiese imaginado pero ocurrió, además esta mañana he estado ablando con él y ya ha dejado a Lola, o sea que genial, pero de momento no queremos que se entere mucha gente. Por Sergio y Lola mas que nada.
- como me alegro- dijo dándome un abrazo fuerte.
En ese momento llegó Nico con el desayuno, era encantador, pocos niños se ponen a hacerle el desayuno a los demás.
- ¿Nico pero cuando me lo pensabas decir tu también?- le soltó Laura gritando.
- ¿el que?- dijo mirándome y haciéndose el tonto aunque sabía perfectamente a lo que se refería.
- pues que estáis juntos, ¿qué creías que no me iba a enterar eh?, tranquilos que no digo nada.
- Laura para- le dije entre dientes, me avergonzaba la situación.
Ese día Nico se fue a entrenar y nosotras decidimos ir a verle a la playa.
Nos pusimos a tomar el sol mientras que Nico navegaba, estuvimos escuchando música y preparando una fiesta sorpresa a Álvaro porque era su cumpleaños en tres días y Laura no sabía qué regalarle. Se estaba comiendo la cabeza y al final decidió hacerle una fiesta y por supuesto yo ayudaría a prepararlo todo, también contábamos con la ayuda de Sergio que estaba entusiasmado con la idea. Me había conseguido llevar bien con el sin ningún tipo de rencor, y eso me alegraba mucho.
-quiero que sea especial y tiene que salir todo muy bien.
- tranquila que vamos a hacer la mejor fiesta que se pueda imaginar.
- Sergio me dijo que habia hablado con los padres de Álvaro y que nos dejaban hacerla en el barco y dormir allí
- ¡qué bien!, la verdad es que tiene que ser divertidísimo.
- sí, nunca e navegado por la noche y mucho menos de fiesta en un barco.
Vimos a Nico salir del agua después de dos horas entrenando, estaba guapisimo con el neopreno remangado a la cintura dejando su torso al descubierto, y ese niño era mio, solo mio y lo quería.
Aproveché que no había nadie conocido cerca excepto Laura y corrí a darle un beso, me encantaba estar con él.
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CAPITULO 42
Laura:
No me lo podía creer, me resultaba totalmente imposible conseguir que Nico entrara en razón y que dejara en paz al chico, y después de estar un rato intentándolo llegó Daniela y con dos simples palabras consigue calmarlo... Era increíble, Nico mi primo estaba loquito por Daniela, mi mejor amiga, y se le veía que de verdad le importaba, porque si no, no se hubiera puesto así, estaba claro que haría cualquier cosa por ella y eso me hacía sentirme orgullosa de mi primo. El sonido de mi canción favorita interrumpió mis pensamientos, me estaban llamando al móvil y no lo encontraba, miré por mi bolso y no estaba, busqué por todas las mochilas de los demás y al fin lo encontré en la mochila de Álvaro, no recordaba que lo había metido ahí, pero antes de contestar a la llamada vi algo que me sorprendió mucho, en el bolso de Lola vi que tenía guardada una foto de Nico y ella, seguramente tendría pensado regalársela a él y yo no podía permitir eso, me daba pena que a Lola le gustara tanto Nico y que él pasara de ella, no se daba cuenta de que tenía que dejarla lo antes posible.
Cuando cogí mi móvil ya había colgado, se trataba de Raúl, que ilusión me hizo al ver que era él aunque no sabía por qué deseaba más que hubiera sido Nacho, por saber cómo le iba el verano, que me contara sus cosas como siempre solía hacer, por escuchar su voz simplemente.
Llamé a Raúl y me lo cogió inmediatamente.
-¡Laura!- pude notar su alegría de siempre
-¿qué tal Raúl? ¡No sabes cuánto te echo de menos!
-y nosotros a ti, estoy con Ainhoa en Galicia, y nos estamos acordando mucho de vosotras ¿qué tal todo por alli?
-pues genial la verdad, ¿te acuerdas del chico este que te dije, Álvaro? Pues estoy con él y súper bien
-alaa mira que bien te lo montas ¿y Daniela?
-bueno...Daniela tiene sus lios, lo normal en ella, ya te contará
-entiendo, pues el otro día hablé con Nacho y me preguntó por ti, si había hablado contigo o algo y le dije que te llamaría y como ves lo estoy haciendo- un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, recordaba esa sensación, esa que sólo él me hacía sentir. ¿Por qué ahora que todo era perfecto tenía que volver él a mi cabeza y estropearlo todo? No tuve más remedio que aparentar normalidad ante la noticia, aunque me importaba, ya que si le preguntó por mi seria porque se acordaba de mi, y eso me encantaba.
-¿si? ¿Y qué más te dijo?
-eso que quería saber si te iba bien, lo típico vaya- dijo Raúl. "Lo típico" sería típico en cualquier amigo o familiar que se preocupe por mí, ¿pero Nacho? Nacho no era de esa clase de personas y eso me sorprendía, pero si quería saber de mi ¿por qué no me lo preguntó directamente a mi? Siempre que aparecía Nacho por alguna parte, implicaba que tenía que comer el coco por él y eso era inevitable.
-bueno, y los demas estan todos bien ¿no?- dije despreocupándome por lo de Nacho
-si todos están en la playa, cuando volvamos en septiembre tenemos que quedar todos, que se echa de menos
-por supuesto que si, oye dale un beso de mi parte a Ainhoa ¿vale?
-si y tu a Dani, ya hablamos ¿eh? Un beso
-adiós Raúl
-¿quién es Raúl?-preguntó Álvaro acercándose a mi por detrás
-un amigo, bueno, mi mejor amigo- dije
-y amigo nada mas ¿no?- Álvaro estaba sacando su parte mas celosa y eso me ponía de los nervios, pero lo pudo notar en mi cara y se acercó a mi para besarme- es broma tonta
Yo sonrei, no hay mejor respuesta que esa, una sonrisa y en ese momento me di cuenta de que un recuerdo es doloroso cuando lo recuerdas como tal, y que las cosas tienen la importancia que tu les quieras dar, por eso decidí quitarle toda la importancia que tenia Nacho para mi y dejar de recordarlo como alguien especial, porque si no, no lo olvidaría nunca.
El día transcurrió sin más complicaciones y sin más peleas, ahora Nico estaba totalmente relajado, cosa que me alegraba.
Nico:
Ya estábamos volviendo a casa, pero antes de pisar el paseo marítimo noté que alguien me agarraba del brazo, me giré sonriendo pensando que fuera Daniela pero me equivocaba.
-espérate, quiero darte una cosa- dijo Lola
-¿el qué?- pregunté extrañado, no sabía a qué se refería
-ya lo verás
Esperamos a que los demás se fueran y nos quedamos sentados en un banco del paseo, yo la miraba y pensaba que tenía que decírselo ya pero no sabía si ese era el momento adecuado ni tampoco cómo le iba a sentar.
-mira, te la quería regalar para que te acuerdes de mi cada vez que la veas- dijo sacando de su bolso una foto en blanco y negro de nosotros dos en el camping, aquella noche que nos quedamos los dos solos, nos alumbraba la luz de la hoguera y yo la estaba abrazando por el cuello.
-es muy bonita, pero no puedo aceptarla- dije mirando la foto, no me atrevía a ver la cara que se le habría quedado
-¿qué? ¿por qué? ¿no te gusta?- preguntó algo confusa
-no no, es preciosa, no es por eso, es por mí- la miré fijamente, era el momento adecuado- quería hablar contigo desde hace tiempo pero no he tenido ocasión… Lola ya no eres para mí lo que eras antes, no sé qué me pasa pero te veo y no te veo como mi novia sino como una amiga, una muy buena amiga. Entiendo que te moleste pero es mejor que te diga lo que pienso a que te mienta, porque no te lo mereces.
-bueno… ¿pero todo esto es por algo que haya hecho mal?- preguntó con los ojos brillosos
-no para nada, de verdad que tú no tienes la culpa, solo que siento que me quieres mucho y no te mereces que siga estando contigo si yo no te quiero de esa forma, espero que lo entiendas
-pues no, la verdad es que no lo entiendo ¿cómo de la noche a la mañana se deja de querer a alguien?- yo pensé que la verdad era que nunca la había querido y que había estado con ella para no pensar en Daniela pero eso no se lo podía decir
-no sé supongo que de eso uno no se da cuenta. Pero no quiero que estés mal por favor
-lo estoy Nico, yo creía teníamos algo especial, que me querías tanto como yo a ti, pero al final eres como todos los demás, un cabrón- esas palabras me dolieron, sabía que verdaderamente me había portado como un cabrón con ella, pero por otra parte ¿qué otra solución tenía? Necesitaba apartar un poco de mi cabeza a Daniela y estando con Lola lo conseguía
-ya lo sé, por eso mismo no te mereces estar conmigo
-bueno pues adiós, espero que te vaya bien Nico- me incliné para darle un abrazo, al menos me gustaría despedirme de ella como es debido pero ella, en cambio se apartó y se levantó- toma, si la quieres bien y si no la rompes- y me tiró la foto.
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CAPITULO 41
Nico:
Estaba fuera de control, mi prima intentaba decirme que parara pero no le echaba cuenta, no pensaba mis actos y no sabía lo que hacía pero ahí estaba yo, agarrando a aquel tipo que se había pasado con Daniela, me hubiese molestado que se lo hubiera hecho a cualquier otra, aunque no la conociera de nada, pero, ¿Daniela?, con ella sí que no, no podía permitirlo y sentía que si hubiese ido con ellas podría haberle evitado el mal rato, porque nunca se sabe dónde habría podido llegar eso y las malas intenciones del tal Ramón ese, por suerte Daniela fue lista y consiguió escapar.
Vi que ella estaba mirándome desde la entrada del chiringuito y que me decía que parase, que lo dejara en paz y que no merecía la pena, y esas palabras bastaron para hacer que lo soltase.
Salí de allí disparado y sin mirar a nada ni a nadie, quería estar un rato solo, estaba cabreado porque le habían hecho daño a una persona que me importaba y mucho, me senté en la arena un poco apartado y me quedé allí, pensando.
Vi que Daniela venia hacia mi cosa que me ponía más nervioso aun.
- ¿Nico pero qué has hecho? se te ha ido la pinza, podriais haber acabado muy mal, es que no sé cómo se te ocurre, mira que le dije a Laura que no te contara nada porque sabía que te pondrías así, nunca te has fiado de ese tío- Daniela estaba hablando sin parar y me estaba poniendo histérico
-Daniela para, para empezar Laura ha hecho muy bien en contármelo porque sino nunca me hubiera enterado y había que dejarle las cosas claras a ese tío.
- Nico pero tampoco quiero que te metas en esos líos por mi culpa… Yo...
- no es culpa tuya, tu no hiciste nada mal, simplemente te cruzaste con un gilipollas- vi que de estar nerviosa como al principio estaba pasando a estar un poco triste y dolida por lo que me levanté y le agarré la barbilla.
- ehh Daniela ya está, tranquila no va a pasar nada nunca más, no lo voy a permitir- empezaron a brillarle los ojos como si fuera a romper a llorar y yo de un estado de furia poco a poco gracias a ella me fui calmando.
- Nico dime la verdad ¿por qué haces todo esto? - dijo bajando la mirada con resignación.
- porque como ya te dije el otro día en el camping me importas y no quiero que te pase nada malo y menos si puedo estar yo para evitarlo. Dani te has convertido en una persona muy importante para mi y no sabes lo que me cuesta intentar olvidarme de ti y pensar que lo que siento por ti no es nada y que pronto se pasará pero no puedo.- al terminar esas palabras me sentí mejor conmigo mismo y esperaba a ver su reacción, no me creía que hubiera conseguido soltarle todo aquello.
-Nico... Yo... Si lo dejé con Sergio fue por ti, porque no estoy a gusto estando con él y pensando en ti y he pensado muchas veces en ir a decirtelo pero no he tenido el valor suficiente, no me salía hablarte.
Dicho esto nos quedamos mirándonos el uno al otro y solo había una respuesta ante esas palabras, por fin habíamos sido sinceros y supe que ese era el momento adecuado, ese era el momento perfecto. Así que impulsivamente la besé, la besé dulcemente envolviéndome en sus labios que sabían tan bien, estaba esperando eso desde que la vi el primer día que llegó, con Laura y por fin lo había conseguido, paramos y nos miramos otra vez, ella sonrió y la volví a besar, esta vez un beso más apasionado, sincero, la sentía más cerca de mi, ella entrelazaba sus brazos por mi cuello y jugaba enredando mi pelo con la yema de sus dedos, yo la abrazaba y no paraba de besarla, era ahí donde quería estar, con ella, ya no me importaba nada ni nadie, sólo nosotros.
Nos separamos y ella rozó con sus dedos sus carnosos labios y sonrió, estaba feliz y yo era el motivo de esa sonrisa, había pasado de estar triste a estar sonriendo y gracias a mi, no había nada más bonito que eso: ver sonreir a la persona que quieres y que tú seas el motivo de ello.
- Deberíamos volver con los demás nos están esperando al otro lado del chiringuito.
- si vamos, aunque me quedaría aquí contigo el día entero- ella volvió a sonreir y me abrazó por el cuello dándome un leve beso.
- y yo- susurró.
Cuando volvimos a donde estaban los demás todos empezaron a preguntarme cosas como “¿pero qué mosca te ha picado?” “¿Ya estas más tranquilo?”, obviamente ellos no sabían lo ocurrido con Daniela y con ese tío, por lo que se quedaron boquiabiertos con lo que vieron.
- no tengo ganas de hablar del tema, además ahora ya estoy mucho mejor- dije mirando a Daniela
- bueno en ese caso volvamos a donde lo dejamos.
Ellos siguieron jugando con el balón, por otra parte estaba Lola, que estaba muy pesada conmigo, me buscaba los labios y yo le ponía la mejilla, no quería estar con ella aunque ella tampoco tenia la culpa porque no le había dicho nada aún, lógicamente después de ese acercamiento con Daniela la iba a dejar, pero no era el momento de hablar con ella además Dabiela lo acababa de dejar con Sy no sabía si quería que la gente se enterase de lo ocurrido. Tenía que aclarar muchas cosas pero por ahora solo pensaba en lo feliz que era.
De vez en cuando Daniela se giraba a mirarme y me sonreía, en ese momento solo me entraban ganas de cogerla y besarla y no soltarla nunca más, fue ahí cuando me di cuenta de la importancia que tenía Daniela para mí, la quería y mucho.
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CAPITULO 40
Laura:
-buenos días- saludamos Daniela y yo a Nico, que estaba desayunando en la cocina con el traje de neopreno puesto, medio abrochado, ese día competía en la regata
-¿habéis dormido bien?- preguntó Nico
-bueno, yo no muy bien así que voy a darme una ducha para despejarme, no quiero desayunar no me apetece- dijo Daniela con la voz entrecortada
-Laura ¿qué le pasó ayer a Dani?- me preguntó Nico cuando Daniela ya se había ido
-nada- dije sin mirarle, no sabia si debía contárselo o no
-venga ya Laura, ayer no paró de llorar en toda la noche y no me quiso contar por qué, pero cuéntamelo tu que no se lo diré a nadie de verdad-insistió
-a ver es que es duro... Para ella claro. Ayer Ramón, el camarero la encerró con él en uno de los baños del pub y la forzó para que lo besara- la cara de Nico cambiaba por instantes, conocía esa cara perfectamente y se estaba empezando a cabrear
-valiente hijo de puta, mira que os lo dije, os lo avisé, ¿porqué no me llamasteis? Le hubiera partido la cara a ese gilipollas- se le notaba alterado y elevaba el tono de voz cada vez mas
-tranquilízate Nico que por suerte no pasó nada más
-¿nada más? ¿Te parece poco? ¿Y a ti no te haría nada no? Porque es que ya si que se llevaba una buena paliza
-no, no a mi no me pasó nada, y tampoco a Daniela, porque logró escapar así que no te preocupes que ya está todo olvidado- le dije intentando tranquilizarle.
Nico salió de casa muy rápido y dando un portazo, llegaba tarde a la competición y encima estaba cabreado por lo de Daniela, no era un día muy bueno para él.
Mis tíos, Paula, Daniela y yo salimos poco después hacia la playa para ver a Nico y a Berto competir en esa regata que, aunque no tuviera mucha importancia, para Nico si que la tenía porque no había cosa que le apasionara mas que el windsurf y para él ganar competiciones era muy satisfactorio, así que allí estábamos todos para apoyarle y animarle, incluso habían venido Lola, Sara, Luis y Álvaro.
Duró aproximadamente una hora y media y Nico quedó segundo y Berto cuarto, unas posiciones bastante buenas. Cuando salieron del agua nos fuimos hacia ellos para felicitarles y darles la enhorabuena pero Nico no estaba precisamente contento.
-bien hecho hijo- le dijo mi tío Nicolás dándole unos golpecitos en la espalda
-¡enhorabuena! ¡Lo has hecho genial!- le felicitó mi tía, entusiasmada
-gracias- se limitó a decir Nico, no muy alegre y con la mirada perdida en otra parte
-¿qué te pasa?- me acerqué a él cuando estaba guardando la tabla en el cuartillo del club de vela y los demás habían vuelto a las toallas
-nada estoy bien ¿porqué lo dices?
-porque acabas de quedar segundo en la regata y estás muy borde y serio, algo te pasa
-he ganado muchas más, no me tiene que emocionar quedar segundo
-¿es porque no has ganado? ¿Por eso estas así?
-si... Y déjalo ya Laura-sabía que mentía, lo conocía perfectamente y a mí no me podía engañar
-bueno perdona no te lo he preguntado con mala intención- Nico me miró, se dio cuenta de que no se tenía que haber puesto así
-Laura lo siento si últimamente estoy contigo un poco raro, es que tengo muchas cosas en la cabeza y no puedo más, pero ya no te volveré a hablar así, te lo prometo- dijo terminando de colocar la tabla en su lugar adecuado
-una de esas cosas es Daniela ¿verdad?
-sí- me acerqué a él y le abracé - es que no sé qué debo hacer ahora, Lola no para de atosigarme y no quiero estar con ella
-tienes que decírselo, tienes que dejarla porque se terminara enamorando y será peor para los dos- Nico suspiró, sabía que era lo que tenía que hacer y aclarar todo este lío, y lo tenía que hacer ya.
-bueno volvamos con los demás que nos estarán esperando para comer
Volvimos y mis tíos se habían ido con Paula a casa.
-Nico ven siéntate aquí conmigo- le ofreció Lola con una sonrisa dejándole hueco en su toalla
-no, gracias me pongo aquí con mi prima- dijo él sentándose en mi toalla, Lola se quedo con una cara de decepción y se tumbó sin decir nada.
Estuvimos comiendo y charlando de todo un poco. Yo veía a Nico un poco distraído, siempre mirando hacia otro lado y no mostraba atención a lo que hablábamos, estaba muy raro.
-eh chicos ¿jugamos?- dijo Berto cogiendo una pelota de fútbol y enseguida los demás nos levantamos para jugar, menos Nico que se quedó en la toalla
-a mi no me apetece, estoy cansado- dijo
Nosotros nos colocamos en un círculo y comenzamos a dar toques pasándonos el balón de unos a otros. Entre risas y bromas, de vez en cuando echaba un vistazo a Nico, que no dejaba de mirar el chiringuito, me daba pena, porque estaba mal y yo no podía hacer nada para ayudarle.
Seguimos jugando a la pelota, hubo un momento en que la tiré demasiado alta y le di en la cabeza a Berto, todos los demás reímos y yo me sentí mal por un momento, aunque fue muy gracioso y no pude evitar reirme.
De repente me giré y Nico ya no estaba en las toallas, me había distraído y ya lo había perdido de vista, ¿a dónde había podido ir? Miré hacia el chiringuito y se me vino a la cabeza todo lo ocurrido la noche anterior, ahora entendía porque Nico lo estaba mirando todo el rato.
-chicos ahora vengo- dije dirigiéndome hacia el chiringuito, esperaba que me equivocara, que sólo habría ido a por una cerveza o un refresco. Pero no, mi intuición acertó de pleno. "Mierda" pensé cuando los vi allí, en medio del bar, Ramón detrás de la barra, y Nico, con una mano apoyada en la barra y la otra en la camiseta de Ramón, agarrándolo y gritándole todo tipo de insultos. Fui corriendo e intenté parar a Nico pero no me dejó, estaba demasiado cabreado.
-cabrón ¿no te han enseñado nunca que a las niñas hay que tratarlas bien? Y más cuando son más pequeñas que tú
-tio relájate...estaba muy borracho no era mi intención
-¿que no fue tu intención? Mira hijo de puta la intención que tenias la sabias de sobra desde el principio, ¿o me vas a decir que no?
-Nico para ya, no montes aquí el numerito, por favor - todo el mundo tenía su atención puesta en ellos
-eres un puto enfermo, que te quede claro, no te vuelvas a acercar a ellas en tu vida y olvídate de que vuelvan a pisar este chiringuito ¿te enteras?
-...si- dijo Ramón, algo nervioso
De repente Nico miró de reojo la entrada del chiringuito, por donde justo en ese momento entraban Daniela y los demás. Daniela se le quedó mirando, asombrada por lo que estaba viendo.
-no...Nico déjalo- dijo
Nico tragó saliva, se quedó callado por un momento y pude agarrarlo sin que me forzara, tenía la respiración muy acelerada.
-venga Nico vámonos- le dije
-procura que no te vea por la calle, hijo de puta- le susurró a Ramón dejando por terminada la conversación y conseguimos salir del chiringuito.
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CAPITULO 39
Daniela:
Volvimos a casa después de ese paseo con Nico y Berto, Laura y yo nos metimos en la ducha rápidamente y fuimos a nuestro cuarto a arreglarnos. Nico nos miraba pasar de un lado para otro vistiéndonos y pintándonos lo más rápido que podíamos y se reía porque decía que cada vez que salíamos parecía pasaba un terremoto por la casa.
Yo me puse un vestido azul y un collar bastante grande y bonito que relucía, Laura se puso una falda y una blusa rosa fuerte.
- ya estamos listas-le dijimos a la tía de Laura para que nos pusiera la cena porque queríamos cenar antes de irnos para no tener que comprar nada fuera.
En la cena Loli hizo todo tipo de preguntas acerca de dónde íbamos tan arregladas pero le dijimos que era el cumpleaños de una amiga de Lola para que se y tranquilizase y que la fiesta era en su casa, pero claro le extrañaba que Nico no viniese con nosotras.
-¿Nico y tu porque no vas? Se lo van a pasar muy bien.
- porque mañana es la regata de vela y me tengo que levantar temprano para entrenar así que no me apetece.
Mintió una vez más para protegernos. Bueno lo de que competía mañana si era verdad pero podría haber venido perfectamente.
- bueno hijo pues nada, y vosotras dos tener cuidadito al volver a casa y todo ¿eh?
- siiii -dijimos las dos terminando de comer y levantándonos para recoger los platos.
Nico también se dirigió a la cocina para ayudar.
- gracias Nico- le dije sin que pudiera oirme Loli.
- de nada pero insisto, tened cuidado y a la mínima me llamáis ya lo sabeis
- anda no te pongas pesado.
-Bueno...
Ya era hora de irnos por lo que cogimos el dinero, el móvil y lo más importante: las entradas. Fuimos andando porque no estaba muy lejos, el pub se encontraba pasando el centro comercial, así que no tardaríamos nada en llegar. Cuando llegamos ya había un poco de cola y nos pusimos a esperar. No veíamos a nadie conocido pero nos daba igual, no nos había costado dinero y si nos aburriamos volveriamos a casa y punto.
Conseguimos entrar y nos dirigimos al guardarropa para dejar las cosas.
Fuimos a la barra y vi que alguien me tocaba el hombro, enseguida me di la vuelta y era el chico que nos había invitado.
- me alegro de que halláis venido.
- estamos aquí gracias a ti que nos invitaste- dijo Laura que se habia girado al igual que yo.
- por cierto me llamo Ramón, que no os habia dicho mi nombre todavía.
- yo soy...
- si Daniela, lo recuerdo de aquella vez en el aeropuerto con la maleta- dijo cortándome.
- si- reí al ver que se acordaba de ese momento.
- ¿y tú eres?
- me llamo Laura, encantada.
-¿Bueno queréis tomar algo? Conozco a los camareros de aquí y os pueden invitar.
- si claro.
Estuvimos hablando y bebiendo durante bastante tiempo y yo empecé a encontrarme mal por lo que me senté en un taburete de la barra a descansar un poco. Laura se fue a bailar con los amigos de Ramón y parecía que se lo estaba pasando bien así que preferí no decirle nada de que me quería ir a descansar para no amargarla.
- ¿estás bien?- me preguntó Ramón acercándose a mi.
- si si, solo me duelen un poco los pies de los tacones- mentí.
- a mi no me engañas, ven- me cogió del brazo y me dirigió hacia los baños.
- para, prefiero estar sentada.
- ven conmigo- me dijo serio, me estaba empezando a asustar porque realmente no lo conocía y no me fiaba de él.
Llegamos al baño y él cerró el pestillo después de entrar los dos juntos.
- aquí estarás mejor.
- gracias pero no hace falta, ya estoy bien- dije haciendo el intento de abrir la puerta pero me di cuenta de que no me dejaba abrir, me estaba agarrando y no podía salir.
- déjame irme de aquí por favor.
-no, llevo esperando esto toda la noche- dijo cogiéndome la barbilla e intentando besarme a la fuerza.
- déjame en paz- le dije quitando sus manos de mi bruscamente.
- ven aqui, se que tu también quieres.
- no, déjame, suéltame - conseguí esquivarle y abrir el pestillo, me dirigí con lágrimas en los ojos hacia donde estaba Laura y le dije que nos fuéramos.
- ¿pero que te ha pasado?
- luego te lo cuento vámonos por favor.
- está bien pero deja de llorar Dani.- dijo abrazándome.
Enseguida cogimos nuestros bolsos del guardarropa y salimos de alli lo más rápido que pudimos, no paraba de echarme a llorar cada vez que lo recordaba, me había intentado besar a la fuerza a pesar de que me estaba resistiendo, me había amargado la noche por completo. Le conté a Laura lo sucedido de camino a casa.
- no me lo puedo creer, pero qué cerdo, será idiota pero ¿tu como llegaste al baño con él? ¿Y como que no me avisaste?- no paraba de hacerme preguntas y yo me estaba agobiando mas.
- bueno ya está no pasa nada deja de llorar que ya hemos llegado, ahora solo piensa que no lo vas a volver a ver más y descansa.
Cuando llegamos Nico estaba todavía despierto, pude ver la luz de su cuarto encendida. Seguramente me habría escuchado llorar, intenté contenerme y me puse el pijama. Laura bajó a por un vaso de leche caliente y me dejó sola en el cuarto.
- ¿Daniela estás bien?- me dijo Nico entrando en el cuarto. Lo que me faltaba para acabar la noche, no me salía mentirle y no podía mantener la postura más tiempo así que me eché a llorar en sus brazos.
- ehh que pasa, tranquila-se limitó a abrazarme y solo así consiguió tranquilizarme y me sentía bien, era así justamente donde quería estar.
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CAPITULO 38
Laura:
Daniela y yo estábamos en la playa, necesitábamos estar las dos solas sin nadie más que nos molestara. Era el momento perfecto para hablar de nuestras cosas.
-¿Qué piensas hacer ahora que no estás con Sergio?- pregunté
-¿a qué te refieres?
-pues a Nico, ¿qué vas a hacer ahora con él?
-la verdad es que no lo he pensado además está con Lola y no veo ninguna posibilidad...no sé
-venga ya pero si te encanta, y tú a él también y lo sabes
-lo que tenga que pasar pasará no le quiero dar más vueltas ahora
-está bien ya te dejo
Nos pasamos un buen rato tomando el sol y hablando un poco de todo, hasta que decidimos volver a casa pero antes pasamos por el chiringuito para tomarnos algo de beber, estábamos muertas de calor y era lo único que nos lo quitaría un poco.
-¿qué tal chicas?- cuando me giré vi que se trataba del chico al que conocimos en el aeropuerto, que le cogió la maleta a Daniela. Ya ni me acordaba de que trabajaba ahí y me pilló por sorpresa, así que no me dio tiempo a decir nada.
-¿qué queréis tomar?- preguntó sonriente
-dos cervezas por favor, ¿y a ti qué tal te va todo?- dijo Daniela por sacar algún tema de conversación
-fenomenal, cada día el chiringuito está más lleno y la cosa va bastante bien- dijo sirviéndonos las cervezas- por cierto hace tiempo que no os pasáis por aquí ¿no? La última vez vinisteis con acompañantes. Daniela y yo nos miramos, estaba claro que se fijaba en todos los detalles.
-si bueno...la verdad es que estamos de un lado para otro- dije un poco extrañada por la pregunta
-bueno y si os invito a estas cañas ¿volveréis mas a menudo?- dijo sonriente
-por supuesto- afirmó Daniela, la verdad es que no nos venía nada mal tener un amigo camarero en el chiringuito justo delante de casa, era un gustazo.
Cuando nos terminamos de beber las cervezas, nos despedimos de él y le dimos las gracias, era un chico muy simpático, y a medida que pasaban los días lo veía mas guapo y atractivo. De repente escuché cómo nos llamaba desde lejos, Daniela y yo nos giramos y lo vimos corriendo detrás nuestra.
-¡oye chicas!- gritó
-¿qué pasa?- preguntamos extrañadas
-que no me he acordado de comentároslo pero esta noche un amigo mío hace una fiesta en un pub de al lado del centro comercial, mirad estas son las invitaciones- dijo mostrándonos dos tarjetitas, dando a entender que no quería que fuéramos con nuestros “acompañantes”- por si os apetecía venir
-estaría bien, a lo mejor nos pasamos- dije convencida
-bueno, espero veros alli ¿eh?- dijo con una sonrisa de oreja a oreja
-adiós- nos volvimos a despedir de él, ahora era incluso mas simpático, nos habia invitado a las cervezas, después a una fiesta, ¿qué más se podía pedir?
Llegamos a casa entusiasmadas por el plan que teníamos esa noche, porque aunque no conocíamos a la gente que iría, seguro que lo íbamos a pasar bien.
-¡hola tita!
-¿qué tal cielo? Os veo muy morenitas ¿eh? habeis cogido un bronceado estupendo- Daniela y yo nos miramos, y efectivamente estábamos bastante morenas, cosa que nos alegró mucho.
-bueno ¿qué hay de comer tita?
-he hecho espaguetis
-¡que rico!
Al momento entró por la puerta Nico, que nos saludó a las tres y se sentó rápidamente en el sofá.
Yo me fui hacia él y me senté a su lado, estaba claro que le pasaba algo.
-¿todo bien?- le pregunté
-si de maravilla- dijo sin hacerme mucho caso
-venga ya ¿te pasa algo?
-que no de verdad
-está bien. Oye ¿te has enterado de una fiesta que hay esta noche en el pub de al lado del centro comercial?
-que va, ¿por qué?
-nos han invitado a Dani y a mi, el camarero del chiringuito ¿te acuerdas? -en ese momento vino Daniela y se sentó también con nosotros, Nico la miró, entendía que no quería que fuésemos a aquella fiesta.
-¿y vais a ir? ¿Sin conocer a nadie? ¿Con un tio que a penas sabeis nada de él?- dijo algo cabreado
-no sé, es un chico muy normal no creo que pase nada Nico, se le ve buena gente
-Laura a saber las intenciones que puede tener ese chaval, sabes perfectamente que llevo razón
-bueno yo solo quería saber si te habías enterado por si algún amigo tuyo iba o algo, pero ya está no te tienes que poner asi.- di por zanjada la conversación, estábamos empezando a elevar el tono de voz y no queria que mi tia se enterase de nada.
Nico no habló durante toda la comida, estaba serio y enfadado y por más que Paula intentaba hacer alguna broma no había manera de que cambiara el gesto.
Después de comer, nos sentamos todos en el sofá, echaban el programa favorito de mi tio Nicolás y siempre lo veiamos con él.
Mas tarde sonó el timbre, era Berto que venía a dar una vuelta con Nico así que Daniela y yo nos apuntamos y de paso sacamos a pasear a Pluto.
Íbamos por el paseo marítimo, Hacia una tarde muy calurosa, por un momento me acordé de Álvaro, había estado hablando con él por la mañana y me dijo que estaría navegando en el barco con su familia, con lo cual ese día no lo veria, me venia bien desconectar un poco de él y pasar mas tiempo con mi primo y Berto.
-tio ¿sabes donde pretenden ir estas dos?- le dijo Nico a Berto, refiriendose a nosotras- al pub del centro comercial, que hay una fiesta de un chaval que ni siquiera conocen
-ah pues seguramente estará muy bien porque me lo han comentado- respondió Berto
-¿ves? Si es que eres el único que lo ve mal- dije. Nico se habia quedado un poco bloqueado, porque pretendía que Berto le diera la razón y no fue asi.
-bueno...sigue sin hacerme mucha gracia que vayais
-tio si quieres vamos en plan padres protectores pero no creo que sea necesario- bromeó Berto- ellas ya son mayorcitas ¿no crees?
-claro que si, además si vemos que no hay buen ambiente nos volvemos- intervino Daniela
Nico no estaba del todo convencido, en el fondo lo entendía, era mi primo y el mayor, con lo cual tenia que hacerse cargo de mi y cuidarme, pero sabia que en parte lo hacia por eso, pero por otra parte lo hacia para que Daniela no tuviera la posibilidad de irse con otro, lo conocía perfectamente y no me equivocaba.
-Laura ven- me susurró Nico mientras que Berto y Daniela estaban mas apartados con Pluto
-¿qué pasa?
-no quiero ser pesado, pero tened cuidado con los tios y no bebais mucho, sobre todo con los tios, no os fieis de nadie
-Nico ¿no confias en mi?
-si pero... Ya sabes no quiero que os pase nada y no pueda estar yo ahí para evitarlo
-ya claro, esto es porque no quieres que se le acerque ningun niño a Daniela ¿no?- se quedó callado y supe su respuesta con solo mirarlo. Le di un beso fuerte en la mejilla.
-tendremos cuidado. - él me revolvió el pelo y me sonrió, ya parecía mas tranquilo.
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Tema: Blog Cuando menos te lo esperas
Fecha: 08.09.2014
Asunto: dgh
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Fecha: 18.02.2014
Asunto: He escrito un blog de amor
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Fecha: 18.12.2013
Asunto: maaas!
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Fecha: 03.08.2013
Asunto: cap
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Fecha: 01.07.2013
Asunto: k ase?
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Fecha: 20.06.2013
Asunto: cap
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: 28
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: Twitter
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: Como se os ocurrio
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: Fan morena
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