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CAPITULO 7
Daniela:
Hoy es el día que tanto había estado esperando, Hoy me iría a Valencia con Laura. Me vestí corriendo nada más me levanté: vaqueros pitillos, sandalias y una blusa dorada con pequeñas piedrecitas que brillaban alrededor del escote y nos fuimos para el aeropuerto.
Eran las nueve de la mañana, habíamos tenido que madrugar un poco, pero no mucho. Laura y sus padres ya estaban allí cuando llegué .El vuelo salía a la 10.20 y duraba unos 90 minutos. Pero mi madre insistió mucho por ser puntual y estar casi dos horas antes en el aeropuerto.
- Hija ten cuidado por favor- mi madre no paraba de repetir esa frase.
- Que sí mamá, por favor no seas pesada.
Estábamos frente el mostrador de facturación, hicimos el papeleo correspondiente y facturamos nuestro equipaje. Únicamente llevábamos un bolso cada una, nuestro equipaje de mano, en él tenía lo básico: móvil, cargador, dinero, cepillo de dientes, pinturas para retocarnos antes de pisar Valencia...
La verdad es que estábamos nerviosas, era la primera vez que viajábamos solas por tanto tiempo.
- Bueno hija, pues llegó el momento de que te vayas- dijo mi padre con voz apenada y agarrándome en un abrazo.
- Papi…Voy a estar bien, me voy de vacaciones no a la guerra.
Luego me dirigí hacia mi madre y me despedí de ella con un fuerte beso, tenía las lágrimas saltadas, también me despedí de los padres de Laura y poco a poco fuimos desapareciendo y perdiéndolos de vista en el control de seguridad, a partir de ahí ellos no podían acompañarnos y nos fuimos solas.
Para hacer tiempo nos sentamos a desayunar en un café que había en el aeropuerto.
- Por fin solas- dijo Laura con una sonrisilla.
- sí, por fin empieza nuestro verano.
Enseguida vino el camarero interrumpiéndonos.
- ¿Qué les pongo?
- Yo tomaré un cruasán y un zumo-dije.
- Yo… lo mismo.
- Enseguida os lo traigo- asintió el camarero.
Terminamos de desayunar y nos fuimos a la puerta de embarque, lo último que queríamos era perder ese avión. Las dos sabíamos que nada más subirnos tendríamos que desconectar y dejar todo atrás. Interrumpió mis pensamientos el sonido del altavoz anunciando nuestro vuelo. Las dos corrimos, le entregamos el billete a la azafata correspondiente y nos montamos.
-Ya estamos llegando- le dije a Laura despertándola de una breve siestecita.
-¡A ver! Dijo abalanzándose sobre mí para ver si podía conseguir divisar algo desde la diminuta ventana que tenía al lado.
-Abróchense los cinturones, coloquen los respaldos de sus asientos en posición vertical y prepárense para el aterrizaje- anunció la azafata.
Por fin aterrizamos, nada más bajar del avión le mandé un mensaje a mi madre para que se quedara tranquila: “mamá acabo de llegar, todo bien. Te quiero.” Y salimos disparadas hacia las cintas de las maletas, queríamos perder el menor tiempo posible, además no queríamos hacer esperar a los tíos de Laura que nos vendrían a recoger a la salida del aeropuerto a las doce, puesto que el vuelo llegaría sobre las doce menos diez.
Viendo salir una maleta tras otra me di cuenta de que la mía no salía, me estaba poniendo nerviosa, incluso Laura tenía la suya.
- Laura como se me haya perdido me muero, sabes cómo soy con la ropa.
- Tranquila Daniela me estas poniendo nerviosa a mí.
- Perdona, ¿tú eres Daniela?- dijo un chico. Era moreno con el pelo un poco más largo de lo normal, tenía barbita de dos o tres días y era atractivo pero se veía mayor, quizás unos veintitres años.
Me quedé un poco extrañada.
- Emm… sí, soy yo ¿Por qué?
- Perdón es que he visto esta maleta tirada al otro lado de la cinta e iba a llevarla a consigna pero he visto que tu amiga te llamaba por tu nombre y... no hay muchas Danielas la verdad - dijo en tono simpático.
- Muchísimas gracias creía que la había perdido.
- Alguien la habrá sacado de la cinta por confusión y en vez de volverla a meter la ha dejado ahí... Bueno ¿y venís de vacaciones aquí?
- Sí vamos a estar aquí casi todo el verano, en Malvarrosa.
-¡Ah sí! Yo voy a empezar a trabajar en un chiringuito a pie de playa en Malvarrosa también.
-¡Qué casualidad!, qué chico es el mundo- dijo Laura.
-Pues la verdad es que sí... Bueno me tengo que ir que me espera el taxi, un placer, adiós.
- Adiós muchísimas gracias de nuevo- dije.
- Encantada- se despidió Laura.
Una vez que teníamos las maletas en nuestro poder salimos a la puerta y allí estaban los tíos de Laura saludándonos muy amablemente junto al coche.
- Niñas dadme las maletas- dijo Nicolás el tío de Laura.
- ¿Qué tal el viaje?¿ Tenéis hambre?- dijo Loli, la tía.
- Estamos bien, un poco cansadas por madrugar
- Bueno pues vámonos, estamos a media hora de casa, nada más lleguemos podéis descansar.
Nos montamos en el coche y nos fuimos. Yo estaba embobada por el paisaje, la verdad es que Valencia era realmente bonita pero aún no veía el momento de ponerme el bikini y pisar la arena.
-Ya hemos llegado- dijo Nicolás deteniéndonos ante una preciosa casa a pie de playa.
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CAPITULO 6
Laura:
Demasiada claridad en la habitación hizo que me despertara. Miré el reloj y ya eran las 12 y media. Me levanté deprisa y me metí en la ducha. Habíamos quedado a la 1 y media para ir a comer a mi casa de campo y pasar el día en la piscina, con lo que teníamos que coger un autobús y no iba a llegar a tiempo.
Cuando terminé de ducharme me vestí: me puse un bikini de volantitos coral que hacía destacar mi bronceado, una falda corta vaquera un poco gastada y rota y una camiseta de tirantas de rayas. Me deje mi melena rubia suelta y me puse mis ray ban en la cabeza, metí todo lo que necesitaba en un bolso grande y salí corriendo sin que me diera tiempo siquiera a despedirme de mis padres.
Cuando estábamos llegando me acordé de cuando ayer hablé con nacho, y me dijo que no iba a venir porque tenía entrenamiento... Por ese motivo estaba bastante triste porque este día era el que necesitaba para despedirme de mis amigos ya que no los vería en dos meses y si él no venía significaba que no nos despediríamos... Esa última idea no me gustaba para nada.
El día iba bastante bien, comimos carne hecha en una barbacoa y nos pasamos el día entero en la piscina disfrutando del calor y del buen tiempo que hacía. Mi casa estaba genial, por dentro es muy típica, toda de madera con muebles preciosos y con su chimenea, lo mejor era su enorme espacio de césped que tenia y la piscina tan maravillosa y en la que tantos buenos momentos hemos vivido todos.
Cuando se fue yendo el sol nos pusimos todos a jugar al fútbol en un campito que había al lado de mi piscina. Todo eran risas y carcajadas puesto que de las niñas ninguna dominábamos del todo bien el fútbol. Me ponía muy triste a la vez ver estos momentos de alegría todos juntos porque me hacía pensar en lo mucho que los iba a echar de menos estos meses.
Ya se acercaba la noche, nos dimos un último baño y yo ya tenía totalmente hecha la idea de que Nacho no iba a aparecer, cuando veo que la lucecita de mi móvil estaba parpadeando, no lo había mirado en todo el día y tenía un mensaje suyo: "Lau al final voy a ir a la piscina, me llevará mi padre sobre las 8"… me lo había mandado a las 6 y ya eran las 8 y cuarto, me estaba dando algo en ese momento, no me lo podía creer, estaba tan feliz que solo pudo interrumpirme mi móvil, que vibraba sin parar porque me estaba llamando... Ya habría llegado. Salí de la casa corriendo y me aproximé a la carretera donde me estaba esperando porque no sabía llegar, me fui para él y le abracé tan fuerte que no le dejé ni que me saludara. "Menos mal" susurré tan bajito que no se pudo enterar.
-Si lo llego a saber vengo antes- dijo sorprendido por mi recibimiento
-Es que deberías haber venido antes
Y nos dirigimos hacia la casa, donde seguían bañándose y bebiendo cerveza cada vez más. Al ver a Nacho todos le dieron la bienvenida tirándolo a la piscina, todo el día bebiendo empezaba a notarse. Cuando empezó a hacer frio nos metimos dentro de la casa y pusimos la música bastante alta. Todos nos colocamos en dos sofás y Nacho me tenía agarrada de la cintura y mi cabeza apoyada en su torso. Nos aislamos de la conversación que tenían los demás, cosa que también hicieron Ainhoa y Raul, que se fueron a un cuarto, que envidia me daban se les veía tan felices y enamorados... Nacho y yo estuvimos hablando de que había una niña que le gustaba desde hace tiempo y yo quería saber de quién se trataba:
-pero, ¿es de mi grupo de amigas o de otra gente?
-es amiga tuya, sí- me dijo con cara divertida
-¿amiga mía? No sé quién puede ser... Ainhoa descartada por que está con Raul y es tu amigo, Daniela no me pega nada, con Sofía no te llevas muy bien...¿Celia?- dije haciendo un recuento de mis amigas…sinceramente esta conversación me estaba matando...¿y si era verdad q le gustaba una amiga mía? Me podía llegar a cabrear mucho…
-ya te enterarás mujer no seas impaciente
-quiero saberlo yaaa-dije con voz de niña chica y haciendo como si me cabreara
-luego te lo digo-me miró e hizo que sonara convincente, así que dejamos el tema y nos pusimos a hablar con los demás, que estaban bebiendo chupitos de tequila y nos unimos a ellos.
Más tarde salimos Daniela y yo a fumar fuera, nos tumbamos en el césped:
-se está en la gloria aquí- dijo acomodándose y mirando las estrellas, ya era de noche.
-necesitaba un día así, con todos, este verano se va a notar mucho que no van a estar
-no pasa nada, cuando volvamos todo será igual que antes incluso mejor- dijo dándole una calada a su cigarro
-al que sí que voy a echar de menos es a él- dije mirando en dirección a la puerta, que
acababa de salir Nacho a hablar por teléfono.
-recuerda el trato: nada de pensar en Nacho durante el viaje
-si, lo intentaré- dije embobada mirando cómo colgaba el móvil y se acercaba a nosotras.
-¿qué hacéis chicas?- preguntó sonriente
-¡yo ya me iba!- dijo Daniela levantándose y dejando claro que él se tenía que sentar en su sitio
-qué buen día hemos echado ¿eh?- dijo sentándose al lado mía
-no te andes por las ramas y dime ya quien te gusta
-eres muy impaciente- dijo acercándose cada vez más a mi
-no me gusta que me dejen con la intriga
-entonces...¿Quieres saber ya quien me gusta?- pude notar su aliento en mi cara, cada vez estaba más cerca
-sí- conseguí decir, a pesar de que me temblaba todo el cuerpo
-¿te lo digo ya?
-sí...- nada más decirlo me besó, así de repente, y podía notar como mi cuerpo se desvanecía poco a poco.
Acabé tumbada debajo suya y sintiéndome más feliz que nunca.
-pero... No me has dicho quien te gusta- le dije sonriente- ah ¿que hace falta que te lo diga? ¿Todavía no te queda claro?- dijo mientras me daba besos por el cuello- tú- me susurró al oído, me di por vencida y lo besé de nuevo.
De repente salieron todos de la casa gritando y armando jaleo, Ale, Ainhoa y Miguel se tiraron a la piscina, pero no se dieron cuenta de que estábamos allí, sólo Raul, que nos miró fijamente como si no se lo creyera y empezó a gritar:
-¡¡chicos!! ¡¡Chicos!! ¡¡Que les hemos cortado el rollo a la parejita, menuda forma de interrumpirles!!- los demás rieron y les dio igual, los que quedaban se tiraron a la piscina también y Nacho se levantó y empujó a Raul hasta que cayó al agua. Yo tenía frio, la verdad es que no me apetecía...
-¡venga al agua!- gritó nacho cogiéndome en brazos
- ¡no! ¡Ni se te ocurra! ¡Como me tires me enfado!- en realidad no me molestaba tanto, era solo para picarle
-ah es verdad no me acordaba de que eras una picona
-¡¡bájam...!!- demasiado tarde, se tiró a la piscina y conmigo en sus brazos, no me separé de él hasta que sacamos las cabezas, con él me sentía protegida.
-¿me perdonas?- me dijo riendo y besándome
-no sé si podre- lo volví a besar mientras nos movíamos por la piscina
Ya era tarde y no cogeríamos el ultimo autobús si no nos dábamos prisa.
Nos secamos un poco en la chimenea y fuimos a la parada.
El autobús iba vacio puesto que ya era tarde, así que íbamos solos. Nacho y yo nos sentamos juntos, apartados de los demás para estar más tranquilos ya que no paraban de cantar, estaban muy borrachos.
Aunque yo no escuchaba nada, estaba en una nube, pero me despertó la idea de que esa tenía que ser nuestra despedida:
-me voy mañana, ¿lo sabes no?
-si... Ya no me acordaba, supongo que me echarás de menos ¿no?
-no estés tan seguro eh...-dije riéndome
-bueno pero no perderemos el contacto- eso me dolió, el pacto con Daniela no me dejaría ni siquiera hablar con él.
-claro que sí- mentí
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CAPITULO 5
Daniela:
Hacía una mañana espléndida, estaba en el jardín pensando en el mensaje que Guille me había puesto esta mañana nada más me levanté. Pero yo todavía no le había respondido, sinceramente no sabía que ponerle, su mensaje era: “Perdón por el numerito del otro día.” Estaba muy confusa, ¿Qué quería decir con eso? Perdón pero quiero intentarlo contigo, perdón ya no te molestaré más ni sabrás nada de mí… La verdad es que no sé cuál de las opciones me aterraba más. Pero tenía que responderle porque en dos días me iba a Valencia y tenía que aclarar esta situación.
Después de meditarlo le contesté al mensaje: “No te preocupes, mejor olvidarlo”.
Enseguida obtuve respuesta por parte de él, por lo que se ve estaría esperando mi mensaje.
“Sí, será lo mejor, yo debería centrarme en Rebeca y olvidarme de ti, espero que te lo pases muy bien en tu viaje” Aunque eso me doliese era lo mejor, pero el hecho de que la hubiese nombrado me mataba por dentro, no la podía ver, no la soportaba, Rebeca, esa niña de pelo corto con aires de superioridad… Puaj
Pero deje mis sentimientos atrás y ganó mi orgullo: “Bueno todo aclarado y lo mismo te digo pásatelo bien este verano ya nos veremos a la vuelta”
Ya no tuve más mensajes de él en todo el día, y no me extrañaba había estado un poco seca con él. Enseguida llamé a Laura y le conté lo que me había dicho.
-¡Daniela!
-Buenas
-Dime, ¿qué pasa?
-Laura he hablado con Guille, creo que esta todo aclarado, pero no quiero hablar de eso solo quería que lo supieses- dije en tono serio.
-Está bien, no haré preguntas.
-Por cierto se me acaba de ocurrir, ¿Por qué no te vienes a mi casa a comer? Mi madre ha hecho macarrones con queso, además tenemos mucho que organizar ¡que nos vamos en dos días!
-Eso mismo te iba a decir, que teníamos que quedar para hacer todo.
-Sí, vente sobre las dos.
-Me parece bien, allí estaré.
-Adiós- dije colgando el teléfono.
Me fui a la ducha para no entretenerme cuando Laura llegara y me puse ropa de andar por casa para estar cómoda, de todas formas no iba a salir.
Llegó Laura a casa y estuvimos comiendo mi familia, Laura y yo, mi hermana no estaba se había ido a la playa con sus amigas, tenía veinte años por lo que tenía coche y total libertad, yo sin embargo seguía siendo la pequeña de la casa.
Luego Laura y yo subimos a mi habitación y aunque parezca increíble con su ayuda conseguí terminar mi maleta.
-Por fin hemos acabado con esto.
-Si… estoy harta, oye Dani he pensado que mañana por ser nuestro último día podríamos organizar algo en mi campo para estar todos y despedirnos ya que no los vamos a ver en dos meses.
-Me apetecería muchísimo, quiero despedirme do todos en condiciones, pero, admítelo, tú lo que quieres es que vaya Nacho y estar de bromitas con él.
-Bueno… ¡me has pillado! Pero también lo hago por los demás Nacho no es el centro de mi vida.
-Oye te propongo un trato.
-¿Cuál?- dijo Laura frunciendo el ceño.
-Nada más pisemos Valencia está prohibido hablar de lo que suceda aquí, vamos a disfrutar a tope y no amargarnos por lo que pueden estar haciendo los demás… entre otros Nacho y Guille, ¿vale?
-¡Genial! Por mi parte lo cumpliré.
-Esa es la actitud- las dos reímos.
-Pues antes de que se me olvide les voy a mandar un mensaje a todos para lo de mañana.
Era tarde, Laura ya se había marchado, tenía sueño y me iría a la cama pronto pero antes tenía que dejar todo preparado para el día de mañana porque si no sabía lo que iba a pasar: me levantaría tarde como siempre, sabiendo lo dormilona que soy y me tendría que arreglar corriendo. Coloqué en una silla de mi cuarto un biquini nuevo, que me compré cuando fui con Laura de tiendas hace poco, ya que en el campo de ella había piscina, también una camiseta cortita que me quedaba justo a ras de ombligo y unos shorts vaqueros. Justo cuando terminé de preparar todo me fui a lavar los dientes y por fin a dormir.
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CAPITULO 4
Laura:
Me lo estaba pasando bastante bien la verdad me pase la noche entera bailando con mis amigas pero me di cuenta de que hacía tiempo que no veía por el pub a Daniela y eso no me daba buena espina. Salí fuera a buscarla y después de recorrerme tres coches aparcados la vi apoyada en uno de ellos llorando. No hacía falta que me dijera nada ni que yo le preguntara nada, simplemente la abracé con todas mis fuerzas. Celia y las demás se dieron cuenta de la situación y nos trajeron nuestros bolsos para que nos fuéramos de allí, era lo mejor. Me la tuve que llevar casi a rastras, había bebido mucho y andaba muy mal.
Cuando llegamos a mi casa le puse el pijama y nos acostamos las dos en mi cama abrazadas, cuando por fin logré que se tranquilizara me llegó un mensaje de Nacho, no había ido al pub pero se ve que se acordaba de mi: "¿qué tal ha ido esa noche?" no pude evitar recordar la conversación que habíamos tenido por la tarde en la piscina:
-¡para ya! ¡Al final me cabreo!- dije, Nacho no paraba de salpicarme cada vez que hablaba
-vaaaaale ya paro- dijo riéndose
-pareces un niño chic...- me volvió a salpicar sin dejarme terminar la frase
- venga ya esa era la última es que no lo podía evitar, eres una picona
-y tu un imbécil
-Lau he cortado con Clara- dijo dejando de chapotear y poniéndose más serio
-¿sí? ¿Y eso? - hice como si me sorprendiera pero el caso es que no me sorprendía para nada, estaban siempre peleándose y nunca les había ido del todo bien, supongo que ahora con el verano habrían decidido darse un tiempo. Yo de lo único que tenía ganas era de ponerme a saltar de la felicidad, era una muy buena noticia.
-digamos que estaba un poco harto de ella- dijo
-es lo que siempre dices
-pero ahora es más en serio, creo que ésta es la definitiva
Me alegré mucho, la verdad es que esta conversación me había alegrado el día por completo.
Estuvimos hablando durante un rato hasta que me empezó a entrar sueño, y Daniela ya se había dormido: "me voy a dormir anda mañana hablamos" a lo que respondió: "descansa fea".
Me daba un ataque cada vez que esas palabras salían de su boca, porque con cualquier cosa que me dijera, cualquier estupidez, podía hacerme sentir la niña más feliz del mundo, él tenía esa capacidad y supongo que lo haría con todas y con su novia más en especial, que envidia me daba, pero ahora que ya no estaban, yo tenía mis posibilidades. Y con esta reflexión se me empezaron a cerrar los ojos y me quedé dormida.
Al día siguiente nos despertó mi madre porque ya era demasiado tarde. Me dolía la cabeza y tenía mucho calor, ya que Daniela y yo dormimos en la misma cama. Nos lavamos la cara y bajamos a desayunar, mis padres estaban en casa pero mi hermano no. Mi hermana ya se había independizado y vivía en otra casa con su novio. Daniela y yo desayunamos en la cocina comentando todo lo que nos había pasado la noche anterior.
- ¿y qué piensas hacer con Guille?
- sé que no tengo que comerme la cabeza pero es que no voy a poder dejar de pensar en el… Lo mejor será que lo deje estar. ¿Y tú con Nacho qué?
-bueno, ayer me dijo q cortó con con la novia. Me alegro mucho pero ahora no sé lo que quiero, nos vamos en dos días y a mí me encantaría estar con él pero por otra parte el verano...
-¿por qué tiene que ser todo taaan dificil?
-pfff conseguir lo que quieres cuesta más de lo que crees
Y diciendo esto me terminé mi colacao y nos fuimos a mi cuarto, teníamos muchas cosas que preparar para el viaje.
Entró mi madre en mi cuarto:
-tu padre y yo nos vamos al pueblo a ver a la abuela, te quedas sola ¿vale?
-bueno en ese caso nos quedaremos aquí Daniela y las demás niñas
-vale, no forméis mucho escándalo eh- dijo dándome un beso en la frente. De lejos escuché a mi padre decirme "adiós hija".
Teníamos la casa sola, enseguida llamé a Celia, Ainhoa y Sofía para que se vinieran a comer y luego veríamos una peli, estábamos muy cansadas del día de ayer y no nos apetecía salir.
Cuando terminamos de comer, pusimos una peli, a la que ninguna echó cuenta y terminamos hablando de todo un poco.
-qué fuerte lo tuyo con Guille, Dani, pero yo creo que debes olvidarlo, sino te rayará mucho en el viaje- comentó Ainhoa
-sí, estoy de acuerdo, un niño así no se merece que sufras por el- opinó también Sofía.
Más tarde hablamos de lo mío con Nacho, no sé porqué pero todas le veían futuro menos yo:
-¡lo que tienes que hacer es irte a por él! ¡Lo estas deseando y él te aseguro que también!- dijo Ainhoa que, al ser novia de Raul se enteraba de muchas cosas que hablaban los niños y supongo que habrían hablado del tema.
-está claro... Te tienes que llevar un bonito recuerdo de él y despediros en condiciones- Sofía siempre tan romántica- sería precioso que te dijera todo lo que siente por ti justo el día antes de irte, y que cuando vuelvas te esté esperando...
Todas nos miramos y nos reímos. Sofía de vez en cuando tenía unas cosas... Pero en el fondo tenía razón... Eso sería precioso, aunque no me pienso hacer ilusiones que luego sé lo que pasa.
Por la noche se fueron cada una a su casa y yo no podía hacer otra cosa que mirar el móvil para ver si tenía algún mensaje suyo, pero nada...
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CAPITULO 3
Daniela:
Estaba durmiendo la siesta cuando de repente me despierto sobresaltada.
-mierda son las cinco y diez-murmure al ver la hora en el móvil.
Tenía un mensaje de Raúl "Dani recuerda que a las seis hemos quedado todos para ir a mi piscina. Un beso."
¡Ya no me acordaba! Di un salto de la cama y me puse el primer bikini que cogí. Me puse unos shorts vaqueros y una camiseta larguita y me fui corriendo dirección casa de Raúl, ni si quiera me había dado tiempo a peinarme. Iba con unas pintas... Menos mal que al menos era verano y estaba morenita y no me hacía falta maquillaje.
Por el camino vi a un niño de lejos, no me lo podía creer, era Guille, pero ya era demasiado tarde para cambiar de dirección. Aunque ganas no me faltaron porque para empezar no me apetecía verle y para seguir iba con unas pintas de muerte.
-hola Dani!- dijo dándome un fuerte beso en la mejilla.
-hola… Conseguí decir- claro para él yo era su amiga, lo que él no sabía es que me moría de ganas de abrazarle y besarle.
-¿A dónde vas a estas horas por aquí con lo dormilona que tú eres? ¿No deberías estar durmiendo la siesta?
-pues debería pero he quedado para ir a la piscina de Raúl. ¿Y tú?
- yo voy a entrenar, por cierto ¿dónde te metes que no se te ve el pelo?
-yo... Por donde siempre - mentí, lo estaba evitando desde que paso todo.
- bueno niña me tengo que ir que voy tarde
-Si yo también.
- adiós- se despidió revolviéndome el pelo.
Yo me quedé bloqueada en ese momento, pero seguí mi camino, mis amigos me estaban esperando cuando llegué: Nacho, Laura, Raúl, Ainhoa, Celia, Ale y Miguel.
- ¡por fin llegas! -dijo Celia- ella era junto con Ainhoa, la novia de Raúl, muy buenas amigas mías.
- lo siento
-siempre llegando tarde ehhh- dijo Miguel riéndose.
- ya saltó el graciosillo del grupo - dije. Y todos empezaron a reírse. Era verdad Miguel siempre estaba con sus gracias.
- bueno pues ya estás aquí, asique vamos- dijo Raúl cogiéndome del hombro.
Nada más entrar en la piscina colocamos las toallas y dejamos las cosas, yo me fui a bañar con Ainhoa y Celia y les conté el encuentro que había tenido con Guille.
Por otro lado los niños estaban jugando al futbol y tiraron a Miguel a la piscina con ropa por fallar un penalti, todos nos reímos mucho.
Luego en la parte honda de la piscina estaban Laura y Nacho, no sé de qué estarían hablando, tampoco les quise interrumpir porque sabía el rollito que se traían aunque él tenía novia, eso era algo que no acababa de comprender.
Estaban todos jugando a las cartas mientras yo estaba tumbada con mis cascos de música tomando el sol. Estar con mis amigos me hacia olvidar todos mis problemas pero en cuanto me apartaba todo mi mundo se centraba en Guille.
- ¡Dani!-me interrumpió Raul.
- dime- dije apagando mi ipod.
- esta noche vamos todos al pub de al lado del insti. ¿Vienes no?
- mmm supongo que sí.
- claro que va a venir-dijo Laura
- bueno si insistís.
Estaba ya en mi casa, había cogido algo de color, eso me alegraba. Recién salida de la ducha me comencé a arreglar para salir. La idea no me apetecía mucho pues estaba cansada pero sabía que me lo pasaría bien.
Me puse una minifalda apretada negra, una blusa de manga fina turquesa y mis sandalias de tacón. No me pinté mucho pues estaba morena, únicamente me puse rímel, un poco de sombra y brillo de labios. Dejé mi melena oscura suelta, que me caía por los hombros.
Laura me llamó para decirme que me estaba esperando.
- ¿vamos?
- sí, estarán allí ya
Por suerte el pub estaba cerca de casa de Laura, donde dormiría esta noche.
Llegamos y fui con Celia a pedir una copa.
- Daniela no te gires descaradamente pero creo que en ese grupo de allí esta Guille.
-no puede ser…
en ese momento se me vino el mundo encima no sabía qué hacer.
-mejor vamos a tomarnos esto con los demás y te olvidas de que está ahí
- si mejor.
No tenía ninguna intención de ir a saludarle. No podía hablar con él más de cinco minutos sin que se me trabara la lengua.
Asique hice lo que me dijo Celia: olvidarme de que él estaba ahí.
- ¿qué te pasa? Estas algo pálida- me dijo Laura cuando regresamos de pedir nuestras copas
- está ahí guille
- nooo ¿enserioo?
- si... Voy fuera a fumar quiero despejarme
-¿te acompaño?
-no, no estoy bien.
Estaba fuera acabándome mi cigarrillo cuando lo vi aparecer, él. Le dio mucha alegría verme allí y estaba un poco afectado por el alcohol.
- buenas, ¿cuándo has llegado?
- hace un rato ¿por?
- no te he visto llegar, bueno…¿me acompañas?- me dijo mostrándome un paquete de malboro.
- claro
- Daniela te tengo que decir que estas guapísima ¿qué te has hecho?
Ese comentario hizo que me sonrojara.
- te aseguro que nada nuevo- los dos reímos.
- llevaba tiempo queriendo hablar contigo pero no encontraba el momento y no me atrevía tampoco
No me estaba gustando el giro que estaba dando esta conversación, creo que sabia por donde iba y no, éramos amigos y así es como debía ser.
- ¿qué quieres decirme?
- Dani… Es que tu sabes lo importante que has sido para mí y la verdad no sé qué hago diciendote esto porque sé que no quieres nada mas conmigo pero necesitaba decírtelo.
- no sé qué decir guille- dije con los ojos llorosos
- no digas nada- me susurro acercándose a mi- es que yo pienso que nos precipitamos dejándolo- dijo cada vez más cerca.
Era imposible resistirse a, notaba su respiración, su olor, su aliento… Lo tenía tan cerca con ese cuerpo de ensueño y sus ojos clavados en los míos
- Guille lo pasado pasado esta no le des más vueltas.
- pues entonces vivamos el presente.
Y nada más concluir esa frase me besó.
Sus labios cálidos rozando los míos y su lengua enredándose con la mía… Me moría por él.
- no puede ser- dije apartándome
- ¿porque?
- Guille dentro de tres días me voy a Valencia con Laura. Es verano no nos vamos a ver y no quiero estar sufriendo por ti más de lo que estoy. Lo siento de veras...
- te entiendo pero…
- pero nada Guille no- me fui de allí con lagrimas saltadas, no me lo podía creer, ¡nos habíamos besado!
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CAPITULO 2
Laura:
Daniela y yo salimos del restaurante riéndonos del acento del camarero, que era un poco raro y nos dirigimos hacia una heladería cercana.
- ¿No estás nerviosa? - me dijo mientras cogía servilletas del mostrador.
- La verdad es que sí, es nuestro primer viaje solas y seguro que lo pasaremos realmente bien - le dije mientras cojía mi helado y pagaba.
- ¿Entramos? – me dijo señalándome una tienda de ropa con muchos bikinis en el escaparate – necesitaremos bikinis nuevos ¿no?
- Siiii
Y entramos en la tienda, todo era ropa veraniega y nosotras cogimos varias prendas y nos las probamos. Nos reímos un montón porque después de probarnos miles de cosas siempre acabamos igual: comprándonos el mismo bikini o la misma camiseta.
Y salimos de la cuarta tienda a la que entramos con muchas bolsas en los brazos.
Cuando vamos andando de repente aparecen así, como de la nada Raúl, Miguel, Ale, Juan… Estaban todos, incluso él, Nacho, con su enorme sonrisa de siempre que sólo con verla me quedaba paralizada. Habíamos tenido algo, nadie sabe cómo definirlo pero el caso es que él y yo sabíamos el cariño especial que nos teníamos pero el único inconveniente a todo era ella, su novia, una tal Clara, no la conozco pero lo poco que sé de ella es que es una estúpida y no porque esté con él sino porque es así, se la ve mala persona… En fin ellos llevaban bastante tiempo saliendo juntos, incluso cuando yo estuve con él ella siempre estaba ahí incordiando, la cosa es que ella tenía mucha suerte, Nacho es el típico niño que destaca entre los demás, alto, moreno tanto de piel como el pelo y un cuerpo de escándalo, pero lo que más llamaba la atención de él es su forma de ser, tan seductor y atractivo que te entran ganas de comértelo. Enseguida me espabiló Raúl con uno de sus abrazos intensos, mi mejor amigo y el de Daniela, es una parte importante en nuestras vidas, Raúl siempre sabe sacarnos una sonrisa, su novia, Ainhoa es también de las mejores niñas y la quiero un montón
A los demás los saludé con dos besos excepto a Nacho, que me dio un beso en la mejilla y me soltó un “hola” que me retumbaba por dentro. No lo podía soportar era tan guapo, y eso me mataba.
- ¿A dónde vais? – preguntó Daniela
- Venimos de comer por ahí y ahora vamos a echar un partidillo, ¿queréis venir? – dijo Ale, que nunca habla de otra cosa que no sea de fútbol.
- Bueno ¿a qué hora es?
- Sobre las 7
- Está bien, se lo diremos a las niñas a ver si les apetece
- Bueno pues os esperamos allí ¿eh? – dijo Miguel esbozando una sonrisa, siempre tan simpático.
- Vaaaaale, nos vemos – dije despidiéndome de ellos y echándole una última mirada a Nacho, que también lo hizo
- Adiós – dijo Daniela
Se fueron y nosotras seguimos paseando por el centro de la ciudad, entramos en dos o tres tiendas más y nos volvimos.
- ¿Qué dicen las niñas?
- Que quedamos a las 7 menos cuarto y vemos el partido
- Perfecto – dije, tenía muchas ganas de ir porque así tendría una excusa para ver a Nacho y quizás hablaríamos y quien sabe…
Al momento me llegó un mensaje y sólo al ver su nombre me recorre un escalofrío: “Me encantaría que vieneses a verme jugar ;)” a mí me hubiera gustado responderle “¿y tu novia? ¿No te gustaría más que fuese ella?” pero no le dije nada de eso simplemente le dije que yo también quería ir.
Fuimos a casa a dejar las compras y a las 7 estábamos todas en el campo de fútbol: Ainhoa, Celia, Sofía, Daniela y yo, que no parábamos de hablar del viaje, hasta que empezó y mis ojos se fueron para verle a él, dónde se colocaría, me vio y me hizo un gesto con la mirada que yo respondí, por supuesto con una sonrisa.
Cuando acabó el partido esperamos a que los niños salieran ya vestidos.
De repente noté unos brazos recorrerme la cintura y una cabeza apoyarse en mi hombro, tenía el pelo mojado porque acababa de salir de la ducha y olía perfectamente a él, no había duda. Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo.
- Menos mal que has venido eh – me dijo susurrando al oído
- No he venido por ti que lo sepas - conseguí articular una frase
- Sisisi… pero ¿quién ha sido el que a metido más goles?
- Buaaa motivado…
- Te ha encantado y lo sabes – seguía sin soltar mi cintura y yo me dejaba, estaba en las nubes.
- ¿El partido? Sí ha estado genial – dije sonriendo con gesto de burla
- No me refería a eso
- Bueno ¿qué? ¿nos vamos parejita? – interrumpió Raúl cogiéndonos de los hombros
- Anda cállate – le dijo Nacho dándole una colleja
Y todos nos dirigimos a una pizzería a la que siempre solíamos ir, nos estuvimos riendo mucho contando anécdotas del partido.
Cuando nos despedimos, me acerqué a Nacho:
- ¿Irás mañana a la piscina de Raúl no?
- No lo sé, tengo cosas que hacer pero ya veré… - dijo sin darle mucha importancia – Aunque si vas tú me lo pensaré – y volvió a aparecer esa sonrisa picarona que me quemaba por dentro. No sé cómo lo hacía, cómo conseguía que cada vez que hablara con él me temblaran las piernas, parecía como estar flotando en las nubes… cuando estaba con él todo lo demás desaparecía. Y otra vez me vuelven a interrumpir mis pensamientos despidiéndose todos de mi, pero él ya se había ido.
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CAPITULO 1
Daniela:
Me despertó el radiante sol en la cama, era una calurosa mañana de verano, que gusto da dormir hasta tarde puesto que las clases han terminado. Enseguida sonó el teléfono:
-¿Laura?
-Buenos días, ¿estabas despierta?
-Más o menos, ¿Qué pasa?
-Pues nos vamos dentro de una semana, ¡acuérdate! ¿Has hecho la maleta?
-Cierto, pues me queda cosas por meter dentro todavía.
-Bueno te dejo, nos vemos para comer ¿vale?
-Vale, pasa a recogerme.
No me acordaba, en siete días cogeríamos el avión para pasar unas vacaciones maravillosas con mi mejor amiga, Laura. Nos iríamos a una gran playa de Valencia. Llevaba soñando con ese viaje desde que empezó el curso pasado, mi padre me lo había prometido si sacaba buenas notas. A mí me encantaba todo lo relacionado con la playa, el sol, el calor, el verano básicamente.
De repente escuché- ¡Daniela! - era mi padre para que bajara a desayunar.
-Hola papa- dije cuando entré en la cocina.
-Daniela, buenos días, mira que eres dormilona, venga a desayunar.
Cuando bajé estan mis padres y mi hermana en la mesa de la cocina, mi madre ha hecho tortitas con chocolate mi desayuno preferido.
-Papá hoy voy a comer con Laura, tenemos que hablar de muchas cosas y organizar todo lo del viaje- dije sirviéndome un poco de zumo.
-Es verdad ya mismo te vas, tienes que prometerme que tendrás cuidado.
-Papá por favor aunque viajemos solas allí nos quedaremos en casa de los tíos de Laura, no nos pasará nada.
-Lo sé, lo sé pero con el más mínimo inconveniente me llamas ¿vale hija?
-que siii pesado.
Cuando acabé de desayunar me fui a mi cuarto y lo arreglé un poco, estaba toda la ropa del día anterior por medio. Luego me fui a la ducha y me vestí para irme a comer con Laura, me puse unos vaqueros pitillos y una blusa rosa pálido con sandalias en el mismo tono.
Estoy secándome el pelo cuando escucho el timbre de la puerta, mi madre abre y me avisa de que es mi amiga que baje enseguida. Bajé lo más rápido que pude por las escaleras, no sabía dónde íbamos, Laura me había dicho que invitaba ella por lo que el sitio también lo escogía ella.
Laura estaba esperándome, llevaba puesto un vestido muy veraniego que le sienta muy bien y lleva su melena rubia y larga suelta, yo sin embargo llevaba el pelo recogido en una cola de caballo, hacía demasiado calor.
-Hemos llegado- dijo Laura bajándose del coche, nos había llevado su madre ya que ninguna conducía y no nos apetecía andar mucho con el calor que hacía.
Era un sitio pequeño pero muy acogedor y bonito, había zona interna y zona de terraza pero nos sentamos dentro puesto que fuera hacía calor. Había una mesa en la esquina que Laura había reservado para dos personas, nos sentamos y pedimos la comida. Dejé que ella pidiera por mí porque no tenía ganas de leerme la carta entera. Me quedé embobada mirando por la ventana, en frente del restaurante había un parque dónde yo solía ir por las tardes con Guille, mi exnovio.
-Todavía piensas en él, ¿no es así?- me interrumpió Laura.
-Pues la verdad es que sí… ya hace tiempo que lo dejamos pero me afecta todavía, sabes lo importante que ha sido para mí.
-No le des más vueltas, tienes que olvidarlo.
-ya... bueno
Cómo olvidar a Guille, nos llevamos saliendo un año y cuatro meses y lo dejamos hace un mes y medio supuestamente porque las cosas ya no funcionaban igual… o eso creo. Él era el niño con el que todas sueñan: rubio, alto, ojos azules y grandes, estudiaba en la universidad, me sacaba un año pero lo conocí porque estaba en mi mismo colegio, cuando empezamos a salir yo tenía 16 años. La verdad es que no sé cómo pudo fijarse en mí, yo era una niña muy sencilla, morena y alta. Él después de estar conmigo ha estado con otras niñas y ahora estaba con una tal Rebeca, una niña de su misma edad o eso me habían contado yo la verdad tampoco quería saber mucho de él aunque acabamos bien y me dijo que ahí lo tenía para lo que quisiese.
-En fin hablemos del viaje que es para lo que estamos aquí.
-Sí.
Estuvimos organizándolo todo punto por punto: el vuelo, la casa dónde nos quedábamos que era la de los tíos de Laura, la ropa que nos llevaríamos…
Acabamos ya de comer y pedimos la cuenta.
-¿Te apetece un helado?-dijo Laura levantándose.
-Vale, ¡vamos!
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Tema: Blog Cuando menos te lo esperas
Fecha: 08.09.2014
Asunto: dgh
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Fecha: 18.02.2014
Asunto: He escrito un blog de amor
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Fecha: 18.12.2013
Asunto: maaas!
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Fecha: 03.08.2013
Asunto: cap
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Fecha: 01.07.2013
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Fecha: 20.06.2013
Asunto: cap
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: 28
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: Twitter
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Fecha: 03.04.2013
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Fecha: 03.04.2013
Asunto: Fan morena
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