12.03.2013 19:06

CAPITULO 11

Daniela:  

Estábamos esperando nuestro turno para coger la tabla de windsurf. No había hecho esto en la vida y yo era patosa para estas cosas. Por suerte teníamos profesores que se ocuparían de nosotras.

- Nico yo entro ya en el agua, vente- dijo Berto cogiendo su tabla y su vela

- yo esperaré a estas dos que quiero ver cómo se caen- dijo mirándonos y riéndose

- ¡oye! ya aprenderemos a hacerlo bien- dijo Laura indignada

- yo todavía no estoy muy segura de esto, no me veo sola en el mar sostenida por una tabla y una vela- dije mostrando un poco de miedo

- si quieres puedes subir conmigo, yo te puedo enseñar- me propuso Nico

- no me fio de ti seguro que me dejas caer

- confía en mí, no va a pasar nada

- chicos yo me voy ya- nos interrumpió Laura marchándose hacia la orilla con un monitor. Estaba muy graciosa con su chaleco salvavidas, muy dispuesta ella.

 

Y allí estábamos, Berto se había perdido en el horizonte, estaba claro el manejo que tenía con ese deporte. Por otro lado estaba Laura, no lo estaba haciendo mal, claro con la ayuda del monitor que la perseguía en la lancha por si tenía algún problema. Y por otro estábamos Nico y yo  en la misma tabla. Él estaba de pie sujetando la gran vela con sus brazos y manejando la tabla según le venía el viento, yo estaba sentada en la parte de atrás y no me atrevía a levantarme porque podía perder el equilibrio.

 

- levántate y coge la vela, te quiero enseñar

-¿tú quieres que nos matemos? no, no, mejor te lo dejo a ti

- venga no es para tanto solo es cuestión de coger práctica

- te estás poniendo pesadito ehh- dije levantándome y colocándome delante de él

Estaba yo sujetando la vela con mis manos manteniendo el equilibrio, él estaba justo detrás de mí con sus manos agarrando las mías, realmente la fuerza la estaba haciendo él.

- venga que suelto y nos llevas tu sola

- ni se te ocurra Nico que nos caemos

- venga no pasa nada- dijo soltándome. Pasaron dos segundos de estabilidad y poco a poco nos fuimos cayéndonos hacia atrás hasta que acabamos en el agua con la vela por nuestras cabezas. A mí me entro la risa y el también se empezó a reir.

- pero mira que eres patosa

- te dije que no soltaras, está claro que no se puede confiar en ti

- ¿chicos estáis bien? Interrumpió el monitor en la lancha

- sí, todo controlado - dijo Nico

 

Después de estar una hora y media en el mar navegando nos salimos y fuimos para las toallas. Me lo había pasado realmente bien aunque había estado más tiempo en el agua que montada en la tabla.

Berto ,otro niño, Laura y yo nos pusimos a jugar a las cartas, Nico estaba ausente un poco apartado escuchando música.

- ¿qué te pasa?- dije acercándome a él

- nada, demasiadas cosas dando vuelta en mi cabeza

- ¿como cuáles? - pregunté interesada

- pues ayer por la noche salimos y nos encontramos a Nuria y a las amigas y nos enrollamos

-¿ y qué tiene eso de malo?

- pues que no debería haber pasado Daniela, yo no quiero nada más con ella y con lo que pasó ayer se ha hecho ilusiones y me está presionando para que volvamos

- pues déjaselo bien claro porque le puedes hacer daño

- ya lo sé tengo que hablarlo con ella y encontrar el momento, tampoco quiero que lo pase mal  ha sido muy importante para mí y la aprecio.

 

Me dio pena verle así y se le veía preocupado

 

- Dani ya tenemos plan para el viernes- dijo Laura

-¿cuál?

- este viernes vamos todos a una discoteca de por aquí cerca. Es una fiesta especial y va muchísima gente, nos lo pasaremos genial- intervino Berto

- ¡sí seguro que sí! Así que vamos - dijo Laura

- por mí sí pero no tenemos 18 años

- no os preocupéis entráis con nosotros

 

La verdad es que me hacía ilusión ir a una fiesta, además era la oportunidad perfecta para conocer gente y relacionarnos con otras personas que no fueran Nico y Berto, me lo pasaba bien con ellos, pero supongo que querrían estar con sus amigos y apartarnos a nosotras un poco de ellos.

Berto ya se había ido a su casa y Nico, Laura y yo volvíamos también. Loli, la tía de Laura nos había pedido que no llegáramos tarde para comer.

Después de comer estuvimos en el jardín Laura y yo jugando con Paula y Pluto. Paula me había acogido como su prima, mostraba mucho cariño a todos, era encantadora.

 

Nico:

Estaba en mi cuarto cuando escuché risas y miré por el balcón, eran Laura y Daniela con mi hermana y el perro. Parecía que se lo estaban pasando bien,  estaban jugando con la manguera y poniéndose llenas de agua en el patio.

- Os lo estáis pasando bien por lo que veo ¿no?- dije asomándome al balcón

- ¡baja!- me dijo Laura

- No gracias no quiero empaparme

-No hace falta que bajes para acabar así- dijo Daniela con una sonrisilla

Y en ese momento dirigió la manguera hacia arriba apuntando a mi balcón y me empapó entero. Cuando la miré se estaba riendo muchísimo. Con otra persona me hubiera cabreado pero con ella no. Esa niña tenía algo especial.

—————

Volver


Contacto

cuando menos te lo esperas