CAPITULO 13
Daniela:
Dentro de la discoteca estábamos nosotras y los otros dos chicos, aparte de las demás personas que no conocíamos, ellos me habían caído muy bien y todo gracias a la situación inesperada en la que se metió Laura. Berto le había dicho a Laura que nos podíamos volver a casa cuando quisiéramos porque Nico estaba hablando con Nuria y tenía para rato, por lo que no hacía falta que lo esperásemos. Nosotras nos quedamos un rato más hablando con los niños que acabábamos de conocer. Ya estaban más tranquilos, hablando con naturalidad. Uno de ellos, el que más me llamó la atención era alto y fuerte con los ojos verdosos y el pelo castaño. El otro era moreno casi de la misma altura y muy musculoso también. La verdad es que los dos se veían muy guapos con los trajes.
Decidimos irnos porque era tarde y los chicos insistieron en acompañarnos.
- no hace falta, podemos ir solas
- hay mucho capullo suelto por ahí- dijo uno de ellos
Laura se fue con el que había “defendido” más hacia delante por lo que el otro chico y yo nos quedamos atrás.
-¿hasta cuándo os quedáis?
-pues unos dos meses más o menos
-vamos que os vais a aburrir de estar aquí- dijo bromeando
- eso nunca, jamás me aburriría de estar en la playa
- y ¿en qué parte estáis?
- estamos al lado del centro comercial a pie de playa es un adosado
- bien, entonces habrá otra oportunidad de veros en esos dos meses ¿no?
Me limité a mirarle y sonreírle. Ese chico tenía algo, era increíble, se me quedaba cara de boba cada vez que me decía algo. Un chico así era lo que me hacía falta para dejar de pensar en Guille.
El camino se me hizo corto ablando con él. Tenía frío y el me dio su chaqueta, yo no la quería coger pero al final la acepté y la verdad es que le agradecí mucho que me la dejara.
Llegamos a la puerta de casa y nos despedimos. Yo me iba a quitar la chaqueta para devolvérsela pero él me dijo que no se la diera que así tendría un motivo para volverse a encontrar conmigo.
Les dimos dos besos y entramos en casa.
- ¡me encanta! Exclamamos las dos a la vez
- tenemos que volver a verlos
- por supuesto, en serio Laura ese niño es demasiado, nunca me había quedado tan embobada con alguien, es guapísimo
- a mi me ha pasado lo mismo con... ¡Oye no nos han dicho sus nombres!
- es verdad- dije parándome a pensar. Entonces las posibilidades de volverlos a ver se me vinieron abajo. No sabíamos sus nombres, no nos dieron sus números de teléfono. ¿Y si a ellos no les habíamos llamado la atención de igual forma? La única posibilidad que me quedaba para volverlos a ver era su chaqueta. El dijo que sería una excusa para vernos y yo solo quería que eso sucediese pronto. Quería hablar con él y conocerle más. Apenas estuvimos hablando quince minutos de camino a casa, porque en la discoteca no se escuchaba nada con la música así que era imposible mantener una conversación.
Subimos las escaleras intentando no hacer ruido y cuando abrimos la puerta de nuestra habitación nos encontramos a Nico sentado en la cama y parecía cabreado.
- ¿dónde estabais? Estaba preocupado- dijo susurrando para no despertar a sus padres pero realmente queriendo gritar por su enfado.
- nos quedamos un rato más y luego volvimos. Berto nos dijo que no te esperásemos- dijo Laura
- me habéis dado un susto de muerte. Pensaba que ya estabais aquí y cuando llego no habéis llegado todavía. Me he imaginado lo peor
- tranquilo Nico, hemos estado muy bien acompañadas- dijo Laura con una sonrisa de oreja a oreja- ya te contaré primito ahora déjanos que nos cambiemos.
Laura y yo nos pusimos el pijama y estuvimos recordando toda la noche. Estábamos las dos muy entusiasmadas con lo sucedido.
Yo bajé a por un vaso de agua mientras Lau se acostaba y vi que en el jardín había alguien. Al principio me asusté pero después vi que se trataba de Nico, estaba solo tumbado boca arriba en el césped.
-¿todavía preocupado por nosotras?- dije acercándome a él
- no... Es que como sabes aclaré todo con Nuria y ya se acabó.-Dijo incorporándose
- vaya..
- aunque es lo que quiero no pensaba que esto iba a suceder. Pensaba que ella siempre iba a estar ahí cuando yo quisese
- bueno no le des más vueltas olvídala y vete a dormir que es tarde
- olvidada está, sólo se me hace extraño esta situación y no tengo sueño así que me quedaré aquí
Nico y yo nos quedamos un tiempo ablando en el jardín y luego subimos para acostarnos.
- buenas noches Dani- dijo entrando en su habitación
- buenas noches- respondí
- por cierto gracias
- ¿gracias por qué? -Dije algo extrañada
- por escucharme. No sé porque pero contigo se me hace fácil contarte mis cosas
- pues de nada- dije con una sonrisa y me metí en el cuarto
—————
