CAPITULO 14
Laura:
Ya era por la mañana, Daniela y yo nos despertamos con un dolor de cabeza horrible. Bajamos a desayunar y estaban mis tíos en el salón:
-buenos días chicas- dijo mi tía
-hola- dijimos las dos con la voz un poco entrecortada
Enseguida escuchamos que Nico bajaba por las escaleras, tenía peor cara que nosotras, estaba despeinado y tenía los ojos hinchados, estaba totalmente cansado, se le notaba.
-buenos días Nico
-buenas- se limitó a decir
-¿oye qué tal la fiesta de ayer? ¿Os lo pasasteis bien?-preguntó mi tío
-si, estuvo genial la verdad...-dije, no quería que se me notara que ocultaba algo, no me gustaría que se enterasen de que me peleé con un niño a puñetazos, y que lo hice más que nada porque iba bebida, así que miré a Nico para que entendiera que no se lo podíamos contar y él me devolvió la mirada.
-estuvo bastante bien, no hubo ningún problema- dijo mi primo mientras buscaba algo para desayunar en la nevera
-me alegro de que os lo pasarais bien- dijo mi tía sonriente.
Ese día decidimos bajar a la playa después de comer. Estuvimos Dani y yo muy tranquilas tomando el sol, necesitábamos relajarnos y lo estábamos consiguiendo.
Por la noche no teníamos ningún plan, por lo que pensamos en ir al cine de verano a ver “Tengo ganas de ti”, nos apetecía mucho verla.
Cuando Daniela se metió en la ducha, vi el momento perfecto para mirar mi móvil, puesto que con el trato que habíamos hecho el primer día no podíamos mirar nuestros móviles si no era para llamar a nuestros padres, pero no podíamos responder a los mensajes para así no pensar ni en Nacho ni en Guille.
Fui corriendo hacia mi bolso y lo cogí. Encendí mi móvil y pude ver todos los mensajes y llamadas que tenía desde que llegué y que no había podido responder por no perder el trato. No pude evitar leer primero lo que me había escrito Nacho: "¿cómo ha ido ese viaje? Espero que te lo pases bien y disfrutes mucho fea, un beso", "¿qué tal vas por allí? No tenemos noticias vuestras, ¿estáis bien?", "Lau sé que querías desconectar de todo pero podrías llamarme o algo, ya te echo de menos". Me recorrió un escalofrío al leer esas palabras, ¿de verdad me echaba de menos? Me encantaba la idea de saber que al menos se acuerda de mí y me escribe, cosa que yo no podía hacer, pero era inevitable, necesitaba responderle y que supiera que estoy bien y que yo también le echo de menos, así que le respondí lo más rápido que pude y leí los otros mensajes que tenía, eran de Celia, Ainhoa y Raúl, todos para saber si me iba bien. Me quedaba poco tiempo, Daniela saldría de la ducha y no quería que me viese con el móvil, quería que se diera cuenta de que soy fuerte y que puedo estar sin pensar Nacho, también vi que me había llamado tres veces, pero yo no podía hacerlo, no podía escuchar su voz estando tan lejos de él. Estaba acabando de escribir un último mensaje a Celia cuando escuché que la puerta del baño se abría. Apagué y guardé el móvil corriendo y me tumbé en la cama como si no hubiera pasado nada. Me quedé un rato pensando, ¿y si Nacho me iba a esperar porque de verdad quería estar conmigo? Enseguida se me vino a la cabeza el momento en el que nos despedimos: al bajarnos del autobús que venía de mi piscina me acompañó a mi casa, estuvimos hablando de mi viaje a Valencia, parecía que estaba triste, aunque no quiso demostrarlo:
-¿cuándo volvéis?
-A finales de agosto, o quizás a principios de septiembre, tranquilo que antes de que empecemos las clases estoy aquí ¿eh?
-más te vale no hacerme esperar mucho, que sino ya sabes lo que pasa
-¿qué pasa?
-que te quedas sin esto- me besó, tan intensamente que hizo que me olvidara de todo en un segundo, sólo estábamos él y yo, el resto del mundo no existía
-bueno pero al menos sé quién te gusta, ¿no?
-¿cómo lo has adivinado?
-soy muy lista- dije acariciándole la cara – tengo que subir ya- Me llevó hacia él y me besó de nuevo, no nos podíamos separar, cada vez que hacía el intento de subir a mi casa, volvía a abrazarme y no me dejaba escapar.
-bueno creo que ya sí que debo irme, que necesito descansar, el avión sale mañana temprano
-te voy a echar mucho de menos que lo sepas- dijo acariciándome el pelo y besándome la frente
-y yo a ti Nacho- se me estaban saltando las lágrimas, pero tenía que ser fuerte y pensar que dos meses pasarían rápido y que en nada estaría otra vez aquí.
Daniela interrumpió mis pensamientos:
-Lau venga que te toca ducharte- ya se había vestido con unos vaqueros y una blusa verde agua, le sentaba muy bien con su bronceado
-ya voy
Dani y yo salimos del cine casi llorando, estas películas siempre nos suelen emocionar a las dos, y más si estábamos lejos de Nacho y Guille. Pero ahora tocaba olvidar y empezar a vivir mi verano.
Nacho:
Hacía ya una semana que Laura se había ido y no le había dejado muy claro que quería estar con ella, pero ahora tenía mis dudas, se había ido muy lejos y no volvería en dos meses, lo que me hizo pensar que mi sitio estaba junto a Clara, siempre ha estado ahí y creo que es mejor que deje a Laura en paz porque aunque la eche de menos y necesite hablar con ella cada día, a todas horas, ella no estaba pensando en mí, la había llamado tres veces y no me había cogido el móvil, creo que si de verdad ella me quisiera hubiera intentado comunicarse conmigo, no tenía ninguna intención de pasarlo mal todo el verano porque sabía que ella no lo iba a hacer. De repente sonó mi móvil, algo en mi interior deseaba con todas mis fuerzas que fuera ella, pero no, era Clara, estaba intentando volver conmigo y atosigándome para que me fuera con ella unos días a la playa y era lo único que podía hacer para no pensar en Laura, quizás lo mejor era dejar que pasara el tiempo y esperar a volver a verla, ahí será cuando de verdad, me daría cuenta de lo que sentía.
Cuando colgué el móvil me sentí fatal, le había dicho a Clara que quería volver con ella, cuando en realidad no quería. Al momento sonó mi móvil, esta vez era un mensaje, ¡y de Laura!, no me lo podía creer, ahora que me había hecho la idea de dejar de pensar en ella… ahora ¿qué hago?
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