CAPITULO 16
Laura:
El cumpleaños de Paula fue bastante divertido, mis tíos nos dieron las gracias a Daniela y a mí porque la llevamos al parque acuático y estuvo muy contenta durante todo el día.
Por la mañana bajamos a la playa con Nico, pero más tarde nos dejó solas y se fue con sus amigos a hacer windsurf.
Daniela y yo estábamos tomando el sol muy tranquilas, pusimos mi móvil con música bien alta y nos relajamos. De repente noté como algo me rozaba la pierna, enseguida me incorporé y vi que se trataba de una pelota y un chico que se acercaba hacia mi corriendo:
-¡perdón!- gritó el chico
-no pasa nada, ten- le lancé la pelota lo mejor que pude para que la cogiera y antes de volverme a tumbar me fijé en que uno de los amigos de ese chico me sonaba de algo, pero por mucho que me esforzaba no conseguía identificarle porque estaban muy lejos y no paraban de moverse pasándose la pelota.
Cuando pasó un rato, volví a notar la pelota, pero esta vez en mis pies, ya me estaba empezando a cabrear, se podrían ir a otro sitio de la playa. Así que me incorporé con ganas de gritarles de todo a los chicos pero lo que vi me gustó tanto y me dejó tan embobada que me quedé sin palabras:
-¡hombre! ¡Pero si es la chica boxeadora de la fiesta!- dijo el chico que esta vez vino a por el balón. El niño que me sonaba de algo era el que yo había defendido en la pelea de la fiesta. Se plantó delante mía esperando una respuesta pero yo solo podía mirar sus perfectos abdominales y sus oblicuos de infarto. Al cabo de unos minutos pude decir algo:
-¡hola! ¿Qué tal?
-genial aquí jugando un poco al futbol, perdón si os hemos molestado- dijo dirigiéndose a Daniela que se había incorporado en ese momento y tenía cara de dormida:
-holaa, no no te preocupes- dijo Dani con una sonrisa y buscando entre los amigos del chico al que le dio su chaqueta.
-bueno... Todavía no sabemos cómo os llamáis, yo soy Álvaro
-yo Laura y ella Daniela- le dije sin parar de mirarlo de arriba a abajo.
Sus amigos lo estaban llamando porque tenía la pelota y querían seguir jugando, Álvaro se la pasó y llamó a uno de sus amigos:
-¡Sergio! ¡Ven tío!
Sergio era el amigo, al que también conocimos en la fiesta y estuvo hablando con Daniela un buen rato.
-¡hombre qué sorpresa chicas! ¿Qué tal estáis?
-muy bien- se limitó a decir Daniela, por lo que pude comprobar también se había quedado asombrada del cuerpazo de Sergio
-no nos presentamos la otra noche, yo soy Sergio
-yo Daniela y ella es Laura, mira que no decirnos ni siquiera los nombres...-dijo Dani bromeando y los cuatro reímos.
Se sentaron con nosotras en las toallas y estuvimos hablando de un poco de todo hasta que al final salió el tema de qué haríamos por la noche:
-¿qué vais a hacer esta noche? -preguntó Álvaro
-pues de momento no tenemos plan -dije, dando a entender que no me importaba quedar con ellos esa noche
-yo sé de una que tiene algo mío...- dijo Sergio mirando a Daniela sonriente
-es verdad... Te tendré que devolver la chaqueta ¿no?-contestó Daniela
-pues ya está, que te la dé esta noche y así nos vemos ¿os parece?- dijo Álvaro - podemos ir a la bolera y nos tomamos algo, si queréis claro - Mi cara de felicidad debía notarse mucho, porque de verdad lo estaba.
-vale me parece bien- dije
-a mi también me gusta el plan- dijo Daniela
-bien pues nos vemos esta noche
Nos dimos los teléfonos y se fueron porque los amigos los estaban esperando para irse.
Daniela y yo no nos lo podíamos creer, esperamos unos minutos a que ya estuvieran lejos y empezamos a gritar como locas:
-¡son guapísimos¡ Sergio es encantador ¡me encantaaaa!
-si si totalmente de acuerdo, pero ¿has visto el cuerpazo que tiene Álvaro? me ha dejado muerta
-si la verdad es que están demasiado bien
-bueno ya es hora de irnos a casa y sobre todo, ¡de arreglarnos! Tenemos que estar perfectas esta noche
-por supuesto, vámonos
Y nos fuimos de la playa así, contentas por el plan que teníamos aquella noche y deseando que llegara para ver qué pasaría.
Mientras que Daniela se duchaba me acerqué al cuarto de Nico para ver si estaba y efectivamente, se estaba poniendo las zapatillas de deporte para salir a correr:
-¿se puede?-dije entrando en la habitación
-claro pasa Lauris
-hemos conocido a unos niños Nico, esta noche saldremos con ellos- le dije sentándome al lado suyo
-¿a quiénes? ¿Dónde los habeis conocido?
-son el chico al que le pegaron en la fiesta y un amigo suyo
-ah bien - parecía que se quedaba con ganas de decir algo mas pero no lo hizo
-te lo digo porque quiero que le digas a tu madre que esta noche saldremos contigo también para que nos deje recogernos más tarde ¿vale?
-Laura no les voy a mentir, te recogerás a la hora que te digan, si os pasa algo me harán responsable a mi
-venga ya Nico, ¿qué nos va a pasar? ¿Estás seguro de que es eso lo q te preocupa? ¿O que te has empezado a pillar por Daniela y no quieres que se vaya con otro? Os vi tonteando mucho ayer en el parque y en la cascada- parecía que había dado en el clavo, porque se le cambio la cara
-no inventes Laura, les diré a mis padres que salís conmigo pero cualquier cosa me llamáis ¿eh? Y a la hora que yo os diga os venís donde esté.
-¡gracias primito te quiero!- le di un beso y salí de la habitación, esa noche nos lo íbamos a pasar bastante bien.
Terminamos de arreglarnos, Daniela se puso unos shorts verdes con una blusa beige y sandalias negras, yo unos vaqueros cortos con una blusa de escote turquesa. Nos pintamos un poco los ojos y ya estábamos listas para esa noche.
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