02.04.2013 22:33

CAPITULO 27

 

Daniela:


Nos dirigíamos al chiringuito donde solía ir la gente de Malvarrosa, íbamos con Nico y Berto pero allí estarían Sergio y Álvaro esperándonos.
Llevaba un top negro que me había dejado Laura y que realzaba mi silueta y una falda, Laura llevaba un vestido beige con sandalias.
-¿y con quién habéis quedado?- preguntó Berto por el camino
- con sus nuevos amiguitos, los de esta mañana-dijo Nico con un tono sarcástico
-Sí, con Sergio y Álvaro- dijo Laura sonriendo a Nico irónicamente, yo me limité a no decir nada porque notaba algo raro entre Nico y Laura, me ocultaban algo y no sabía el qué.


Llegamos al sitio y nos fuimos directas a la barra para pedirnos nuestros respectivos mojitos y perdimos de vista a Nico y a Berto. Enseguida llegaron Sergio y Álvaro que nos saludaron con un beso y venían acompañados de unos amigos. Nos dijeron que querían presentárnoslos. Eran dos niñas, Lola y Sara y un niño, Luis. Parecían agradables aunque no podíamos evitar que las niñas nos mirasen de arriba abajo. Nosotras les correspondimos las miradas. Lola tenía unos ojos oscuros que le resaltaban muchísimo y era muy delgada, demasiado diría yo, la otra niña era más normalita y tenía el pelo más claro y Luis era moreno y no tan alto como los demás. Después de presentarnos, Lola y Sara se marcharon para pedirse una copa cuchicheando sobre nosotras.
-Ahora os alcanzamos-dijeron
- ¿nos sentamos en esa mesa de allí?- dijo Sergio
- no me siento cómoda parece que nos están analizando- le dije a Sergio sin que nadie más pudiera oírnos porque ya estaban andando hacia la mesa
- dales una oportunidad, son muy buenas niñas pero así sois las mujeres todo el día criticando- dijo dándome un leve beso
- bueno vamos con los demás, y si, intentaré ser simpáticas con ellas y darles una oportunidad 
- eso es- dijo agarrándome de la cintura y yendo hacia la mesa
En ese momento vi a Nico en la barra que me estaba mirando, le devolví la mirada y el apartó la vista. ¿A qué estaba jugando? hacía que me sintiese incómoda, después del numerito de esta mañana jugando al voley y que gracias a que Berto le convenció para irse no acabó en una pelea. Si me sentía así era alomejor porque no quería aceptar que algo me gustaba, la verdad es que por un lado me gustaba mucho estar con Sergio pero también echaba de menos pasar más tiempo con Nico. 
Me ausenté de la conversación cuando vi que Nico y Berto estaban hablando con Lola y Sara, lo cual me pareció extraño porque no sabía que se conocían, de repente vi que se dirigían hacia nosotros, no, no puede ser que piensen venir aquí, pensé.
- mirad estos son Nico y Berto- dijeron presentándolos
- si nos conocemos, hoy hemos jugado un partidillo de voley en la playa- dijo Álvaro con total naturalidad
- es mi primo- dijo Laura. Cosa que sorprendió a ambas niñas que pusieron una cara de sorpresa
- ¡qué casualidad!- dijo Lola
- sí, mucha casualidad- susurró Sergio sin que nadie excepto yo le pudiera oír dejando claramente sus pocas ganas de que se unieran a nosotros. ¿Era posible que no llegasen a llevarse bien nunca?, desde luego no iba a permitir que me amargaran la noche con sus borderías.
- ¿de qué os conocéis vosotros?- dije señalando a Nico y las dos niñas dejando claro mi interés
-Nos acabamos de conocer en la barra- dijo Nico mirándome fijamente- Espero que no os importe
- Para nada- dije con una sonrisa falsa
Se sentaron en la misma mesa con nosotros y comenzamos a hablar y beber todos. Parecía que la noche iba a ir bien después de todo.
- ¿a qué estás jugando?- le preguntó Laura a Nico en voz baja
-¿a qué te refieres?
- No te hagas el tonto sabes que no soportas a Sergio y aun así vienes aquí ¿es porque quieres tener controlada a Dani?
Cuando oí eso no sabía cómo reaccionar, ¿de verdad importaba tanto a Nico como para montar este numerito por mí?, Laura nunca me había comentado nada al respecto por lo que no podía saberlo. Lo peor de todo es que no me desagradaba porque a mí también me importaba y que se preocupara por mí no estaba de más.

- no seas ilusa lo hago porque me han caído bien estas dos niñas y no tenía mejor plan además, míralo por el lado bueno ahora estamos todos en el mismo grupo- continuó con la conversación Nico
- ¡hay que ver!- dijo Laura poniendo los ojos en blanco

Hacía mucho tiempo que no bebíamos por lo que nos tomamos un par de copas más de la cuenta y acabamos bailando las cuatro en la pista mientras que los niños se reían de nosotras. Tenía razón Sergio, la verdad es que Lola y Sara eran buena gente y teníamos cosas en común y por lo menos esa noche me lo estaba pasando genial con ellas.

De repente cuando estaba en medio de la pista noté que Sergio vino por detrás mía y me cogió de la mano. Me giró y me besó profundamente diciéndome que estaba guapísima esa noche. Yo me ruboricé pero le devolví el beso. Estuve bailando un rato con él, poco después Laura me lo quitó y estuvieron bailando un rato y yo hice lo mismo con Álvaro, me lo estaba pasando muy bien esa noche. Al finalizar la canción me cogió de la mano y tiró de mí hacia la entrada que estaba al aire libre. Nos salimos fuera y nos quedamos en la puerta del chiringuito. Sergio comenzó a besarme, me encantaba estar ratos a solas con él. Podía observar desde la entrada a Laura y Álvaro que bailaban muy pegados y también de vez en cuando se besaban. Se veía que éramos felices. Por otro lado estaba Nico, Berto y ese tal Luis que era buena gente y las dos niñas. Nico no perdió el tiempo, pues estaba coqueteando con Lola, pude ver cómo se levantaron y comenzaron a bailar, la verdad es que el alcohol en estas ocasiones ayudaban un poco porque estaba segura de que eso en otra situación no pasaría.

Nico:
Estaba bailando con Lola, esa niña estaba muy buena pero sólo la veía como eso, como una tía más, la que quería tener para mí era Daniela. Creo que acerté con la idea de agarrar a Lola y llevármela a la pista porque estaba surgiendo efecto en Daniela, que nos miraba de vez en cuando desde la entrada del chiringuito, espero que fuese porque le daba celos pues era lo que pretendía con eso.

Vi pasar a Sergio cerca de mí y encontré el momento perfecto.

-eh Sergio

-¿qué pasa?- me preguntó extrañado

-nada solo quería disculparme por el numerito de esta mañana, no sé qué me ha pasado

-bueno no pasa nada, todo arreglado, supongo que nos tendremos que llevar bien por ellas

-claro…por ellas- le di la mano en símbolo de disculpas y ya me sentía mucho mejor 
Volví a la pista a bailar con Lola, sabía moverse de maravilla y estábamos los dos borrachos por lo que ella se abalanzó sobre mí y nos dirigimos hasta un rincón y allí nos besamos. Por dentro me decía: ¿por qué estaba haciendo eso? pues en realidad no me gustaba, pero por otra parte Daniela pasaba de mí, así que no tenía nada que perder. Cuando nos separamos vi a Laura mirándonos desde la cola del baño. En ese momento me arrepentí y fui hacia ella dejando sola a Lola, no sabía qué decirle ni cómo explicarle la situación.
-No se lo digas a Daniela, por favor- fueron las únicas palabras que salieron de mi boca.

—————

Volver


Contacto

cuando menos te lo esperas