25.04.2013 22:58

CAPITULO 41

Nico:

Estaba fuera de control, mi prima intentaba decirme que parara pero no le echaba cuenta, no pensaba mis actos y no sabía lo que hacía pero ahí estaba yo, agarrando a aquel tipo que se había pasado con Daniela, me hubiese molestado que se lo hubiera hecho a cualquier otra, aunque no la conociera de nada, pero, ¿Daniela?, con ella sí que no, no podía permitirlo y sentía que si hubiese ido con ellas podría haberle evitado el mal rato, porque nunca se sabe dónde habría podido llegar eso y las malas intenciones del tal Ramón ese, por suerte Daniela fue lista y consiguió escapar.


Vi que ella estaba mirándome desde la entrada del chiringuito y que me decía que parase, que lo dejara en paz y que no merecía la pena, y esas palabras bastaron para hacer que lo soltase.
Salí de allí disparado y sin mirar a nada ni a nadie, quería estar un rato solo, estaba cabreado porque le habían hecho daño a una persona que me importaba y mucho, me senté en la arena un poco apartado y me quedé allí, pensando.
Vi que Daniela venia hacia mi cosa que me ponía más nervioso aun.
- ¿Nico pero qué has hecho? se te ha ido la pinza, podriais haber acabado muy mal, es que no sé cómo se te ocurre, mira que le dije a Laura que no te contara nada porque sabía que te pondrías así, nunca te has fiado de ese tío- Daniela estaba hablando sin parar y me estaba poniendo histérico
-Daniela para, para empezar Laura ha hecho muy bien en contármelo porque sino nunca me hubiera enterado y había que dejarle las cosas claras a ese tío.
- Nico pero tampoco quiero que te metas en esos líos por mi culpa… Yo...
- no es culpa tuya, tu no hiciste nada mal, simplemente te cruzaste con un gilipollas- vi que de estar nerviosa como al principio estaba pasando a estar un poco triste y dolida por lo que me levanté y le agarré la barbilla.
- ehh Daniela ya está, tranquila no va a pasar nada nunca más, no lo voy a permitir- empezaron a brillarle los ojos como si fuera a romper a llorar y yo de un estado de furia poco a poco gracias a ella me fui calmando.
- Nico dime la verdad ¿por qué haces todo esto? - dijo bajando la mirada con resignación.
- porque como ya te dije el otro día en el camping me importas y no quiero que te pase nada malo y menos si puedo estar yo para evitarlo. Dani te has convertido en una persona muy importante para mi y no sabes lo que me cuesta intentar olvidarme de ti y pensar que lo que siento por ti no es nada y que pronto se pasará pero no puedo.- al terminar esas palabras me sentí mejor conmigo mismo y esperaba a ver su reacción, no me creía que hubiera conseguido soltarle todo aquello.
-Nico... Yo... Si lo dejé con Sergio fue por ti, porque no estoy a gusto estando con él y pensando en ti  y he pensado muchas veces en ir a decirtelo pero no he tenido el valor suficiente, no me salía hablarte.


Dicho esto nos quedamos mirándonos el uno al otro y solo había una respuesta ante esas palabras, por fin habíamos sido sinceros y supe que ese era el momento adecuado, ese era el momento perfecto. Así que impulsivamente la besé, la besé dulcemente envolviéndome en sus labios que sabían tan bien, estaba esperando eso desde que la vi el primer día que llegó, con Laura y por fin lo había conseguido, paramos y nos miramos otra vez, ella sonrió y la volví a besar, esta vez un beso más apasionado, sincero, la sentía más cerca de mi, ella entrelazaba sus brazos por mi cuello y jugaba enredando mi pelo con la yema de sus dedos, yo la abrazaba y no paraba de besarla, era ahí donde quería estar, con ella, ya no me importaba nada ni nadie, sólo nosotros.
Nos separamos y ella rozó con sus dedos sus carnosos labios y sonrió, estaba feliz y yo era el motivo de esa sonrisa, había pasado de estar triste a estar sonriendo y gracias a mi, no había nada más bonito que eso: ver sonreir a la persona que quieres y que tú seas el motivo de ello.

- Deberíamos volver con los demás nos están esperando al otro lado del chiringuito.
- si vamos, aunque me quedaría aquí contigo el día entero- ella volvió a sonreir y me abrazó por el cuello dándome un leve beso.
- y yo- susurró.

Cuando volvimos a donde estaban los demás todos empezaron a preguntarme cosas como “¿pero qué mosca te ha picado?” “¿Ya estas más tranquilo?”, obviamente ellos no sabían lo ocurrido con Daniela y con ese tío, por lo que se quedaron boquiabiertos con lo que vieron.
- no tengo ganas de hablar del tema, además ahora ya estoy mucho mejor- dije mirando a Daniela

- bueno en ese caso volvamos a donde lo dejamos.


Ellos siguieron jugando con el balón, por otra parte estaba Lola, que estaba muy pesada conmigo, me buscaba los labios y yo le ponía la mejilla, no quería estar con ella aunque ella tampoco tenia la culpa porque no le había dicho nada aún, lógicamente después de ese acercamiento con Daniela la iba a dejar, pero no era el momento de hablar con ella además Dabiela lo acababa de dejar con Sy no sabía si quería que la gente se enterase de lo ocurrido. Tenía que aclarar muchas cosas pero por ahora solo pensaba en lo feliz que era.
De vez en cuando Daniela se giraba a mirarme y me sonreía, en ese momento solo me entraban ganas de cogerla y besarla y no soltarla nunca más, fue ahí cuando me di cuenta de la importancia que tenía Daniela para mí, la quería y mucho.

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