21.05.2013 23:06

CAPITULO 56

 

Laura:

Cada vez quedaban menos días para irnos de Valencia, el verano se estaba acabando poco a poco pero mis ganas de quedarme allí aumentaban, nunca había entendido por qué las cosas buenas duran tan poco, aunque quizás es culpa nuestra, los mejores momentos los vivimos intensamente y debido a ello pasan más rápido. Yo lo único que pensaba era que no quería volver, aunque echaba de menos a los de siempre, Ainhoa, Sofía, Raúl, en definitiva los echaba de menos a todos pero en Valencia estaba demasiado bien, muy a gusto con todo el mundo y había conseguido que un simple verano fuera de casa se convirtiera en el mejor verano de mi vida.
Ahora me tocaba disfrutar al máximo lo poco que me quedaba.
-¿Laura prefieres tostadas o magdalenas?-Paula interrumpió mis pensamientos entrando en mi cuarto para preguntarme qué quería de desayunar.
-pues tostadas-le dije levantándome de la cama
-oye ahora que Daniela y mi hermano son novios y Álvaro y tú también, ¿qué vais a hacer cuando volvais a casa?-preguntó intrigada, la verdad es que yo me hacía esa misma pregunta, y deseaba saber la respuesta pero era imposible, no sabía qué iba a pasar.
-¿a qué te refieres?
-que cuando os vayais Daniela y tu, ¿vais a dejar de ser novias de Nico y Álvaro? 
-pues no lo sé Paulita pero tú no te preocupes que aunque no siga siendo novia de Álvaro voy a seguir viniendo aquí a verte ¿eh?
-pero...pero es que Nico cuando dejó de ser novio de Nuria se puso triste y yo no quiero que cuando se vaya Daniela este así otra vez-dijo en tono triste
-tranquila pequeña que eso no va a pasar ¿vale? Y venga vamos a desayunar que nos estarán esperando todos- conseguí tranquilizar a mi prima.
Paula llevaba razón en lo que decía, ¿qué iba a pasar cuando Daniela y yo nos fuéramos? De repente me di cuenta, cogí el colgante que tenía en el cuello, la cruz que me había regalado Álvaro y la miré por un momento. No sabía qué iba a pasar cuando nos fuéramos de Valencia pero una cosa tenía clara, no iba a olvidar absolutamente nada de lo que me había pasado allí.

Bajé a desayunar con Paula y ya estaban todos casi acabando.
Nico, Daniela y yo bajamos a la playa, hacia un día un poco nublado, que no acompañaba nada a mi estado de ánimo pero enseguida llegó Berto y lo arreglo todo, no sabía qué era lo que tenia o qué era lo que hacía pero siempre conseguía sacarnos una sonrisa a todos.
-¿pero bueno qué tenemos por aquí?, pero si son los tres inseparables, ¿qué pasa Laura que estás más unida a la parejita feliz que a Álvaro?- bromeó Berto al llegar donde estábamos nosotros
-si claro...pero tú eres tonto ¿o qué?-dije tirándole arena
-eh eh para que esto puede acabar mal rió Berto sacudiéndose la arena de su bañador- por cierto me lo acabo de encontrar
-¿a quién?-pregunté extrañada
-a tu novio ¿a quién va a ser? Estaba con unos amigos y bueno amigas para que te voy a engañar pero me ha dicho que luego vendría
-ah bien- dije quitándole importancia, la verdad es que no me molestaba en absoluto, él tenia su vida y yo la mía, estaba claro que no íbamos a estar todos los días juntos, lo entendía.

Después de estar toda la mañana en la playa, como no hacía muy buen tiempo decidimos volver a casa. Andando por el paseo marítimo de lejos vi que al otro lado del chiringuito se encontraba Álvaro rodeado de sus amigos de siempre y dos o tres niñas. No estaba mirando hacia mi así que me dirigí hacia ellos.
Pero de repente una chica que tenía el pelo moreno y rizado, que recordaba haber visto antes, con la que estaba hablando él se dio la vuelta y pude apreciar quién era, efectivamente no me equivocaba, aunque fuera desde lejos, sabía perfectamente de quien se trataba, era Sonia y se veia que se lo estaban pasando bien los dos juntos jugando con una pelota o eso era lo que parecía viendo sus caras de felicidad y las risas de los dos. Me giré rápidamente y seguí andando para alcanzar a Nico y Daniela, no me apetecia ver a Álvaro así,  no podía estar a gusto si estaba ella y los dos estaban tan contentos, aunque Sonia fuera una buena chica y simpática realmente no la conocía del todo bien y no sabía que intenciones tenia, lo único que tenia claro era que ella era su ex novia y quién sabe, si todo era como yo lo estaba viendo con mis propios ojos, no me equivocaba.
-¿qué te pasa Laura? -me preguntó Daniela al ver que estaba distraída mirando hacia la playa
-nada, nada-dije dejando ver una leve sonrisa falsa
-venga ya, que te conozco perfectamente y sé que algo te pasa, ¿porqué no has ido a ver a Álvaro?
-¿y porque no ha venido él? Dijo que vendría
-ah es eso lo que te pasa ¿no? Laura es una tontería, de verdad
-claro...tienes razón, es una tontería, no pasa nada-mentí, para mi no era ninguna tontería, no estaba teniendo un buen día y eso era lo único que me faltaba para estropearlo del todo.

Llegamos a casa, yo sólo  tenía ganas era de tirarme en el sofá y no pensar en nada. Parecía que el mundo se había puesto de acuerdo para amargarme el día poco a poco, fuera el cielo estaba gris, nublado, y dentro, en mi cabeza mil cosas que no podía soportar, necesitaba estar sola y relajarme, era lo único que en ese momento me podía hacer feliz.

—————

Volver


Contacto

cuando menos te lo esperas