CAPITULO 57
Daniela:
Cada vez quedaba menos y yo mi tristeza aumentaba por momentos, no quería que esto se acabara, que septiembre llegase, otra vez el instituto, alejarme de Nico... no quería eso aunque también tenía muchas ganas de ver a mis amigos, me hacian falta y los echaba de menos, pero eso no era suficiente.
Me estaba vistiendo dándole mil vueltas a la cabeza porque Nico me había dicho que tenía una sorpresa para mi y que cenariamos fuera, yo no sabía qué ponerme porque no tenia ni idea de a donde me podría llevar. Asé que opté por unos pantalones pitillos, porque ya por la noche empezaba a refrescar, una blusa que me prestó Laura y sandalias planas.
Bajé corriendo las escaleras cuando Nico me llamo metiéndome prisa y fuimos rápidamente al coche.
- ¿A dónde me llevas?- dije besándole con una sonrisa de oreja a oreja.
- no te lo voy a decir hasta que lleguemos.- con esa respuesta consiguió mantenerme tranquila y que no volviera a preguntarle más.
Condujo durante escasos minutos y detuvo el coche en un gran aparcamiento donde ya había colocados otros coches, paramos enfrente de un restaurante costero con maravillosas vistas, parecía lujoso y en ese momento me arrepentí de no haberme puesto algo más arreglado, pero me olvidé de ese tema y entramos cogidos de la mano.
- perdone, tengo una reserva para dos personas- dijo Nico al entrar, me hacia gracia verlo en esa situación, tan educado y maduro, se le cambiaba la voz y parecía mucho más mayor.
- síganme por aquí- le dijo el camarero.
Nos dirigió hacia una mesa cerca de la terraza desde donde se podía ver toda la playa, eran unas vistas preciosas y me hacía mucha ilusión que me hubiera llevado a cenar pues me apetecía estar a solas con él un rato.
Nos sentamos en la mesa y pedimos algo de beber, el restaurante no estaba muy lleno así que estábamos muy tranquilos.
-bueno te he traído aquí porque quiero que esta noche sea especial.
- y lo será seguro, tenemos que aprovechar lo que nos queda.
- pero no te lo tomes como una despedida, si hasta ahora todos estos momentos juntos han sido increibles imaginate los que nos quedan.
Esas palabras me encantaron, sabia que siempre habría algo que me uniría a él.
- Nico gracias, gracias por hacer cada momento inolvidable- dije cogiéndole de la mano.
- gracias a ti Daniela, sin ti este verano no hubiera sido lo mismo.
En ese momento llegó el camarero y nos puso la comida por delante, un maravilloso pescado al horno, olía muy bien y empezaba a tener apetito asique empezamos a comer.
- ¿sabes que hoy hay lluvia de estrellas? por eso te e traido aquí.
- ¿si? yo siempre iba a ver las estrellas cuando anochecia cuando era pequeña, me encantaba intentar ver una estrella fugaz, pero nunca conseguía verlas.
- sí, desde aquí se puede ver el cielo perfectamente, o si lo prefieres bajamos a la playa.
- me gusta esa idea.-le dije con una sonrisa
El camarero recogió todo y nos trajo el postre, una copa de helado y fruta para compartir porque estábamos muy llenos y la copa era bastante grande.
Cuando acabamos de comer, no era muy tarde así que tal y como me prometió bajamos a la playa para ver las estrellas. Él se tumbó primero y yo luego apoyando mi cabeza en su pecho, era maravilloso y quería que el tiempo se detuviese justo en ese instante en el que notaba su respiración, lo sentía tan dentro de mi que al cerrar los ojos solo podía escuchar el sonido de las olas en el mar y su respiración serena.
Nico:
Estaba junto a ella relajado, la sentía junto a mí y eso me tranquilizaba.
- ¿y que vas a pedir cuando veas una estrella fugaz?- le pregunté.
- si te lo digo luego no se cumple- dijo riéndose- así que te vas a tener que quedar con la duda. - que graciosilla, espero que sepas elegir bien tu deseo, porque tienes que aprovecharlo eh
- tranquilo lo sabré, ¿y tú qué vas a elegir?
- a mi no me hace falta pedir ningún deseo, por ahora todo lo que necesito y quiero lo tengo- dije mirándola fijamente a los ojos.
Ella se abrazó a mi cuello y me besó profundamente yo recibí su beso con dulzura y pasión y nos dejamos llevar, en ese momento de reojo vi una estrella fugaz y tenía claro lo que quería: estar siempre junto a ella.
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